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El recibo de la luz podría subir un 15% en abril, según la patronal de las eléctricas .

Y. Durán 16/03/2012
El presidente de la Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa), Eduardo Montes, considera que “la forma más ortodoxa” de acabar con el problema del déficit de tarifa, el impuesto que se aplica a las eléctricas, consiste en elevar la factura de luz. Y con ese argumento ha señalado este viernes que el recibo de los españoles debería elevarse un 15% a partir de este mes de abril para compensarlo.

Tras la sentencia del Tribunal Supremo en la que se da la razón a las eléctricas que denunciaron al Gobierno por no subir su tramo del recibo de la luz, el Ministerio deberá incrementar el precio del recibo de la luz. “Lo previsible es que desde el 1 de abril haya un incremento de la tarifa”, ha reconocido finalmente el ministro de Industria José Manuel Soria, tras asegurar al principio de la legislatura que no lo haría. El déficit de tarifa se produce en la parte de la factura que se destina a pagar los costes regulados, y se debe a que la cantidad que se ingresa por este concepto no es suficiente para hacer frente a los gastos que se cargan en la misma.

El presidente de Unesa señala que el recibo medio de luz en España es de 45 euros y que la mitad de este importe no está relacionado con la generación y distribución de electricidad. Montes señala que es “un error” que el Gobierno no suba la tarifa de luz para evitar que se genere el déficit y recordó que en enero sí hay revisiones de precios relacionadas con la inflación y de los combustibles sin que se produzca controversia.”De hecho,estimó que ya en enero debería haberse producido un incremento en torno al 12-13%”, precisó. Esto supone que el recibo medio pasaría a ser algo superior a 50 euros.

Este incremento afectaría sólo a la parte de costes regulados de la tarifa de la luz, por lo que, según sus palabras, “no sería una subida espectacular”. A su juicio, la tarifa de la luz puede bajar siempre que le quiten aquellos costes de suministro del sistema que no tienen que ver con ella, como las primas a las renovables.

Volviendo al déficit de tarifa, Montes afirmó que se tiene que pagar “como se paga cualquier deuda”. “No veo otra posibilidad de una deuda que pagarla”, dijo. En este sentido, Montes señaló que las compañías eléctricas españolas no pueden hacer “nada” para solucionar el problema de deuda. “Se produce sobre la parte en la que nosotros no tenemos nada que ver”, añadió al respecto. Con respecto al déficit acumulado en los últimos años, el presidente de la patronal afirmó que las eléctricas lo único que pueden aportar es “su necesidad de cobrar”.

En cuanto a la propuesta del Gobierno de que sean los consumidores, la Administración y los operadores quienes se hagan cargo de la deuda, Montes puntualizó que sería necesario especificar “quiénes son estos operadores”.

Cómo conocer los conceptos del recibo

La Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa) ha creado una aplicación en Internet para que los consumidores puedan saber a qué conceptos se dedica el dinero que pagan en su factura de la luz.La calculadora está disponible en la dirección ‘www.unesa.net/u/factura.html’.

Si el consumidor introduce lo que paga en su recibo eléctrico, podrá desglosar los distintos conceptos que esta incluye y conocer cuánto dinero le supone cada uno de ellos.”Probablemente le sorprenderá la importante cuantía de partidas como los impuestos o las primas”, añade la asociación, integrada por Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, HC y E.ON.

DIARIO CRITICO.COM

El Gobierno autoriza las prospecciones de hidrocarburos de Repsol en Canarias .

EFE, Madrid

El Consejo de Ministros ha autorizado en su reunión de este viernes las prospecciones de hidrocarburos en aguas de Canarias, de las que se hará cargo Repsol YPF, indicaron a Europa Press en fuentes del Gobierno.
Los sondeos realizados indican que a unos sesenta kilómetros de la costa canaria, junto a la frontera marítima con Marruecos, existen importantes yacimientos, en cuya exploración el país vecino ya ha empezado a trabajar.

Desde su llegada al Ministerio de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria ha insistido en la conveniencia de explorar estos yacimientos, que servirían para reducir la dependencia energética española y ofrecer a Canarias recursos económicos adicionales.

Soria ha asegurado que el Gobierno “no va a mirar a otro lado cuando se detecten oportunidades de disminuir la dependencia energética” y que “alentará los trabajos de prospección en yacimientos de petróleo y gas” en España.

Además, dice haber recibo información de Repsol acerca de que en las aguas de Canarias hay una “probabilidad elevada” de encontrar petróleo “en cantidad”. La petrolera ya realizó trabajos en la zona entre 2001 y 2003 para estudiar el potencia de la zona.

AVISO: sobre la información vertida por algunos medios sobre a nuestra posición respecto a la Huelga .

AVISO RESPECTO A INFORMACIÓN VERTIDA SOBRE Democracia real ¡YA! POR ALGUNOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN RELACIÓN A LA HUELGA GENERAL CONVOCADA PARA EL PRÓXIMO 29 DE MARZO:

Democracia real ¡YA! a día de hoy no tiene una postura definida con respecto a la Huelga General convocada para el día 29 de marzo.

Desde Democracia real ¡YA! nos posicionamos totalmente en contra de la Reforma Laboral impulsada por el PP, así como la anterior del gobierno del PSOE. Democracia real ¡YA! tiene como principio básico el asindicalismo, por lo que es independiente en sus juicios y acciones de cualquier sindicato.

Están circulando informaciones tergiversadas en el sentido de que desde Democracia real ¡YA! no se apoya la convocatoria de huelga. Sin embargo, Democracia real ¡YA! establece sus decisiones de forma democrática, y es necesario consensuar una postura determinada por el conjunto de miembros de la plataforma. Dado que el proceso de decisión sobre la postura final de Democracia real ¡YA! respecto a la Huelga está en curso, no es posible haberse posicionado por el momento.

Una vez más, la información suministrada a los medios de comunicación sobre los eventos que se tratan en nuestro colectivo han sido tergiversados, expresados parcialmente o con inexactitud. Sin entrar en juicios de intención, apelamos a la seriedad y objetividad periodística al tratar la información que se emite por parte de una plataforma en la que participan muchas personas.

*Recordamos que toda la información oficial, eventos y acciones sobre Democracia real YA! Puede consultarse a través de los canales habituales:

- Web: http://www.democraciarealya.es/

- Facebook: http://www.facebook.com/democraciarealya

- Twitter: @democraciareal | @12m_15m


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¡No somos mercancía en manos de políticos y banqueros!

Miles de personas toman las calles de Zaragoza contra la reforma laboral .

Heraldo.es|11/03/2012 a las 12:01  

Desde las 12.00 del mediodía, miles de personas se manifiestan en las calles de Zaragoza contra la reforma aprobada por el Ejecutivo de Rajoy. También lo hacen en Huesca y Teruel y otras 60 ciudades españolas.

Manifestación contra la reforma laboral 11/3/2012

Manifestación contra la reforma laboral.

Miles de personas se han manifiestado en Zaragoza contra la reforma laboral. Aunque la afluencia es algo menor que el pasado 19 de febrero, varios millares de manifestantes se han concentrado en la capital aragonesa convocados por las principales organizaciones sindicales, CC.OO. y UGT, así como otros partidos y organizaciones, en protesta por la reforma laboral emprendida por el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Las manifestaciones convocadas por los sindicatos han comenzado de forma simultánea  en Zaragoza
 (Plaza Basilio Paraíso), Huesca (Plaza de Navarra) y Teruel (Plaza de la Catedral). Según rezaba en la pancarta de la cabeza de la manifestación en la capital aragonesa, la reforma es “injusta con los trabajadores, ineficaz para la economía e inútil para el empleo”.En un ambiente festivo y con un día muy soleado en la capital aragonesa, los asistentes han secundado el llamamiento entre gritos y consignas como “No habrá paz social, con la reforma laboral”, “Oe, oe, oe, hay que hacer un ERE a la CEOE”, “La reforma laboral, para la Cospedal” o “Marino, tuturú, a Laponia te vas tú”.

Los secretarios generales de UGT y CCOO en Aragón, Julián Lóriz y Julián Buey, han encabezado la manifestación convocada en Zaragoza. Ambos han instado a que, tras la protesta de hoy, el próximo 29 de marzo “paralicen el país”.

La manifestación ha recorrido el escaso trecho que va desde la plaza de Paraíso a la sede del Gobierno de Aragón, donde han intervenido ambos lideres sindicales después de guardar un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, mientras sonaba “El canto de los pájaros”, de Pau Casals. Los sindicatos han querido tener un recuerdo para las víctimas de los atentados, “que no son de nadie”.

Buey ha sostenido que la reforma laboral es “la mayor agresión que los trabajadores de este país hemos tenido desde los tiempos de la dictadura”. “Hemos estado en la calle manifestando ese descontento yha quedado patente que los ciudadanos de este país no estamos de acuerdo, repudiamos profundamente esa reforma laboral” ya que, es una “agresión a los trabajadores en toda la fase del mercado laboral, en la entrada, en la permanencia y en la salida”, ha apostillado.

Para Buey, esta reforma introduce “elementos de fragilidad nunca conocidos” en España porque “pone en manos de los empresarios instrumentos de gestión que, en definitiva, son una invitación a despidos masivos, que ya estamos percibiendo en los gabinetes jurídicos de Comisiones Obreras”.

Por ello, ha proseguido, “le hemos mandado al Gobierno de Rajoy propuestas de enmiendas para rectificar y para que matice de manera importante los elementos más graves de la reforma laboral, pero ha respondido con el peor de los desprecios: el silencio”.

Derechos laborales

Por su parte, el secretario general de UGT-Aragón, Julián Lóriz, ha señalado que la manifestación de este domingo “dirige al Gobierno un mensaje muy nítido y claro: debe recuperar el diálogo con los trabajadores, debe cesar la imposición de medidas que nos hacen retroceder en derechos laborales al siglo XIX”.

En este sentido, el secretario general de UGT-Aragón ha incidido en que la reforma “hace más fácil despedir, dificulta la creación de empleo y va a perjudicar a todos”. Además, ha manifestado que “no es cierto lo que dice Rajoy de que por este camino no vamos a la modernidad, por este camino vamos a la edad media del trabajo”.

Lóriz también ha calificado al Gobierno central de “opaco”, dado que “oculta lo que quiere hacer en los presupuestos, nos ha impuesto un decreto sin escuchar a las organizaciones representativas de los trabajadores, como dice la Constitución que debe hacer, y está desatendiendo el clamor de la ciudadanía que rechaza una reforma laboral”.

“Rajoy avanza escudándose en la mayoría parlamentaria y agrediendo a los trabajadores, por eso, desde esta manifestación, el movimiento sindical le pedimos que dialogue, que vuelva a hablar, y que deje la imposición, porque por ese camino vamos al pozo de la destrucción de la economía española”, ha recalcado.

Así, ha subrayado que el Gobierno “no atiende a razones” porque“impone normas que incluso no iban en su programa electoral, eso se llama estafar a su electorado”. Por ello, “si el Gobierno no nos atiende, el 29 de marzo habrá una huelga general para exigir diálogo y cambio de políticas”.

“El día de hoy es una oportunidad más para Rajoy para discutir sobre las necesidades que realmente tiene nuestro mercado de trabajo, nuestra economía que son recuperar la actividad, el consumo, que haya liquidez por parte de los bancos para las pymes, autónomos y familias”, ha insistido.
Manifestaciones en 60 ciudades españolas

Los ciudadanos se han manifiestan simultáneamente en 60 ciudades españolas para que vuelva a movilizarse en contra de la reforma laboral y contra el “ataque” del Gobierno a los servicios públicos.

La manifestación es la segunda de estas características que convocan los sindicatos tras la del pasado 19 de febrero, que se saldó con una multitudinaria participación, según las organizaciones sindicales.

La testosterona de sus banqueros y sus bravuconadas económicas hicieron caer a Islandia . Las mujeres se han hecho cargo de la isla y han puesto en valor un concepto: sostenibilidad .

Aurora boreal

A la izquierda, la primera ministra islandesa, Jóhanna Sigurdardóttir, y Katrin Jakobsdottir, siguen el resultado electoral, en abril de 2009. / BOB STRONG (REUTERS)

En Reikiavik hay un espléndido edificio de cristal negro, grande y hermoso frente al mar, en un lugar en el que hace tres años no existía más que un solar vacío. Lo sé porque estuve allí hace tres años, en un momento terrible para Islandia, un país arruinado por la excesiva testosterona de sus banqueros, el primero en sucumbir a la recesión, el que sufrió la caída más dura. En aquellos primeros meses de la crisis, la pequeña, rota y desesperada Islandia (población: 320.000) constituyó un anuncio del Apocalipsis para las grandes naciones de Europa occidental. Sin embargo, hoy, ahí está ese edificio nuevo y reluciente, una imagen de opulencia y modernidad tan extraordinaria como el Museo Guggenheim de Bilbao, estrambóticamente fuera de lugar en esta Lilliput nórdica de casitas de Lego pintadas de rojo, amarillo y azul. No podía apartar la vista del edificio, ni de día ni —sobre todo— de noche, cuando su multitud de ventanas asimétricas y marcos irregulares cambiaba continuamente de colores, como en una imitación líquida de la aurora boreal.

¿Qué ocurrió en Islandia? ¿Qué ha ocurrido en estos tres años para que surja, de las cenizas del desastre económico, una construcción tan extravagante? Lo que ha ocurrido es que las mujeres se han hecho cargo del país y lo han arreglado. Y ese edificio, el primer auditorio nacional de conciertos en la historia de Islandia, donde la compañía nacional de ópera representa en estos días, con el aforo completo, La Bohème de Puccini, es la encarnación del cambio que se ha vivido. Porque nos dice que Islandia no se hundió, que el país ha vuelto a levantarse; y porque la persona que decidió construirlo o, más bien (y con algo más de polémica), no interrumpir su construcción después delcrash financiero, fue una mujer.

El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones y la moneda es estable

Quería conocer a esa mujer. No por los motivos habituales que empujan a los periodistas a escribir sobre mujeres poderosas —porque hubiera triunfado en un mundo de hombres—, sino precisamente por todo lo contrario. Porque esa mujer simboliza una tendencia en Islandia, o, más que una tendencia, una revolución, un golpe de Estado. Desde que se produjo la crisis, y como reacción directa y deliberada ante ella, las mujeres se han adueñado de las palancas del poder, y lo han hecho en los ámbitos que más importan, en los que más influencia se ejerce sobre el destino nacional: el Gobierno, la banca y, en creciente medida, la empresa.

Los tres bancos principales de Islandia quebraron en octubre de 2008 y dejaron deudas que ascendían a más de 10 veces el PIB del país. Islandia, que hasta entonces ocupaba el primer puesto en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas (es decir, el mejor sitio para un ser humano en el planeta Tierra), se encontró mucho más allá de la bancarrota. Y se echó la culpa a los hombres. Los hombres le echaron la culpa a los hombres. En el partido del Gobierno dominaban los hombres, los banqueros casi sin excepción eran hombres y los temerarios, absurdamente ambiciosos, impulsos que condujeron a una pequeña nación de pescadores a creer que todos se estarían bañando en champán francés por el resto de sus días eran categóricamente, exclusivamente, decididamente masculinos. Así que entonces, como comentó el Financial Times en aquel momento, aparecieron las mujeres para arreglar el lío. El primer ministro fue sustituido por la primera mujer en la historia de Islandia en ocupar el cargo, Jóhanna Sigurdardóttir (gay y casada, con dos hijos de un fallido matrimonio anterior con un hombre), que continúa ejerciéndolo hoy. Las mujeres constituyen la mayoría del Gobierno, cinco carteras ministeriales, frente a cuatro hombres. Se despidió a los consejeros delegados (todos varones) de los bancos que habían quebrado, se cambió de nombre a las entidades y se colocó en sus cargos a mujeres. Cada vez más mujeres se hacen empresarias o empiezan a aparecer en los consejos de administración de empresas privadas. Por escoger entre numerosos ejemplos, la consejera delegada de la mayor compañía de seguros de Islandia en la actualidad es una mujer, igual que la responsable para el país de Rio Tinto Alcan, que encabeza el poderoso sector nacional del aluminio.

Somos un país con mucha determinación y mucha ambición

El tópico, desde Margaret Thatcher, es que las mujeres en puestos de poder son, por necesidad, damas de hierro, que triunfan a base de pensar como hombres. La proposición que me planteé explorar en Islandia fue si el cambio había sido lo suficientemente profundo como para que a los hombres no les haya quedado más remedio ahora que pensar como mujeres.

En Islandia, todo el mundo conoce a todo el mundo. Todos son primos, de una forma u otra. De modo que, cuando pregunté a varias personas si me podían poner en contacto con la mujer de la sala de conciertos, cuyo título exacto es, desde febrero de 2009, ministra de Educación, Ciencia y Cultura, todo el mundo sonrió de inmediato: “¡Ah, Katrin!”.

“Se quedará asombrado cuando la vea”, me dijeron. “Tiene tres hijos, pero nadie lo diría”. “Es muy brillante”. “Sí, tremendamente inteligente”. “¡Pero parece que tiene 12 años!”.

Esto último era una exageración. La persona que se me acercó, con la mano extendida, cuando estaba sentado en una pequeña sala de espera del ministerio tenía aspecto de tener 16 años, por lo menos. Menos mal que me lo habían advertido, pensé; si no, nunca habría creído que era quien decía ser, la ministra Katrin Jakobsdottir, por si fuera poco vicepresidenta del partido socialdemócrata —oficialmente denominado Verdes de Izquierda—, que ocupa el poder. Botas Dr. Martens, vaqueros marrones, pelo lacio, esbelta, menuda: parecía una becaria en su primer día en la oficina, o la hermana menor, más dulce y menos seca, de la chica del dragón tatuado de Stieg Larsson. En realidad tenía 36 años y acababa de volver de disfrutar de su permiso de maternidad tras el nacimiento de su tercer hijo. Totalmente segura de sí misma (si sentía alguna incomodidad al tener como despacho un imponente salón ministerial, no lo delató) y tan lista como me habían dicho que era, no necesitó que le hiciera ni una pregunta para saber cuál era el primer tema que quería abordar con ella.

La sociedad islandesa está estructurada de tal forma que las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia

“Una de las primeras decisiones que tuve que tomar en este puesto fue si seguir adelante con el auditorio nacional o no”, dijo. Cuando asumió el cargo, hace tres años, me explicó, los cimientos estaban construidos, pero no había nada visible sobre tierra. El problema no era solo que la economía nacional estuviera destruida; el multimillonario que había concebido el proyecto, un hombre llamado Bjorgolfur Gudmundsson, que, entre otros excesos, había comprado el equipo de fútbol West Ham United, de Londres, se había quedado sin un céntimo. “Así que me reuní con la gente del Ayuntamiento de Reikiavik para decidir si debíamos seguir adelante con fondos públicos, suspender la construcción hasta que llegaran tiempos mejores o dar por terminado el proyecto. Decidimos seguir adelante”.

¿Por qué? “En parte, porque había 600 personas involucradas en la obra, en parte, porque llevábamos 40 años hablando de construir una sala de conciertos para nuestra orquesta sinfónica y pensamos que, si no lo hacíamos ahora, nunca lo haríamos, pero también porque pensamos que no seguir con el proyecto daría a la gente la sensación de que se prolongaba la crisis”. ¿Habría sido malo para la moral nacional que se interrumpiera, entonces? ¿Seguir adelante tenía un valor añadido que era superior al coste? “Sí. Exacto. Nos vimos obligados a hacer grandes recortes presupuestarios en todo el sector público, pero decidimos seguir. En su momento hubo mucha controversia, pero creo que ahora está desapareciendo. El auditorio se inauguró en la primavera de 2011 y, desde entonces, han acudido más de 800.000 visitantes. A la gente le encanta. Islandia es un país con una gran vida musical, y también somos un país con mucha determinación y mucha ambición. El edificio ha sido un símbolo y una inspiración para los islandeses”.

“Las cosas podrían estar mucho peor”

Un símbolo, entre otras cosas, del regreso a la salud económica. Jakobsdottir reconoció que las cosas podrían estar mejor, que la deuda hipotecaria de la gente corriente sigue siendo elevada, que las inversiones son bajas y que en Islandia, hoy, hay desempleo (justo por debajo del 7%), mientras que antes, no. El nivel de vida, en otro tiempo el más alto del mundo, ha caído, y la gente trabaja más por menos dinero. Pero, como observó el premio Nobel de economía Paul Krugman tras una visita reciente a Islandia, “las cosas podrían estar mucho peor” y aunque ese “no es el eslogan más estimulante del mundo…, cuando todo el mundo preveía un desastre total, equivale a un triunfo político”.

Mujeres en un balneario a 40 kilómetros de la capital isandesa. / T. ORN KRISTMUNDSSON (AFP)

Las cifras apuntan a un grado de solidez casi inimaginable hace tres años. El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones, la moneda es estable y, el año pasado, el FMI publicó un informe halagüeño. Por hablar de cosas que se entienden sin que haga falta saber nada de economía, la nueva sala de conciertos no es más que la señal más visible de una larga lista de éxitos. En mi reciente visita, asistí al festival gastronómico anual de Islandia, Food and Fun, que se celebra desde 2002 pero estuvo a punto de ser suspendido, por falta de dinero, en 2009, 2010 y 2011. Este año ha vuelto a florecer, con la participación de 30 cocineros de tres continentes y 25.000 islandeses que pagan 40 euros por cabeza en los restaurantes locales (hay un 50% más de locales de comida en Reikiavik que hace tres años) para saborear sus platos. Icelandair ha duplicado sus rutas desde 2009 y ha aumentado el número de pasajeros en un 20% anual. Se ha creado una línea aérea nueva, WOW, y el turismo también está en auge; las plazas hoteleras para julio y agosto de este año están ya prácticamente todas vendidas. Los precios de las viviendas acaban de subir un 10% y las ventas de Mercedes Benz, según me dijeron fuentes fiables, han aumentado de repente. En cuanto a la sanidad y la educación públicas, tan buenas que ni siquiera los fugaces multimillonarios de la época del boom sintieron la necesidad de pasarse a las privadas, no han sufrido en calidad pese a los recortes presupuestarios que ha tenido que hacer el Gobierno. Como prueba de la normalidad que se ha instalado donde antes acechaba el Apocalipsis, el debate fundamental entre los partidos de izquierda y derecha en el Parlamento es hoy la eterna y rutinaria cuestión de si hay que subir o bajar los impuestos. O si, después de haber recurrido con éxito a la devaluación de la moneda como mecanismo para recobrar la salud, ahora convendría incorporarse al euro.

Pero en lo que todos los parlamentarios están de acuerdo es en que la época del capitalismo de enriquecimiento rápido se ha terminado. La palabra clave, hoy, es sostenibilidad, y todos los partidos la repiten en sus declaraciones públicas. Y la sostenibilidad, en opinión de la ministra Jakobsdottir, es un concepto más femenino que masculino. Ella lo explica así: “Mucha gente achacó los excesos de los banqueros que nos causaron tantos problemas a una cultura masculina”. “En 2009, todo el mundo decía: ‘Lo que necesitamos es menos pensamiento de chulería masculina y más mujeres con ideas pragmáticas y estratégicas’. Lo que hemos aprendido desde entonces es que si queremos permanecer alejados de la crisis y construir, todos sabemos que hay que pensar no en el futuro inmediato, sino en los próximos 10 o 20 años. Esa no es la forma de pensar de un Gobierno dominado por hombres; esa es una manera de pensar femenina”.

“Nosotras hablamos de los sectores creativos”

Le pedí que me dijera en qué terrenos concretos se podían detectar estos cambios. “Hay muchos ejemplos. En general la influencia femenina se ve en este énfasis que le damos al desarrollo sostenible, en construir la economía pensando a largo plazo, de manera fiable y segura. Las mujeres piensan en esos términos porque está en su naturaleza. Un ejemplo más específico: cómo estamos encarando los temas de los impuestos y los presupuestos. La idea es analizar los diferentes impactos que el sistema tiene sobre los hombres y las mujeres, y ver cómo podemos ajustarlo para generar más igualdad entre los géneros. También se ve la influencia femenina en la discusión sobre el empleo. Los hombres se centran en cosas como la industria del aluminio. Nosotras hablamos de los sectores creativos. Hemos llegado a la conclusión de que las artes —en especial la música y la literatura— aportan tanto dinero al país como la extracción de aluminio. No creo que a los hombres se les hubiera ocurrido ni pensarlo”.

El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno

Un dato que asombra en Islandia es que un país de 320.000 habitantes posea tal abundancia de talento artístico, sobre todo en la música, donde, aparte de una ópera nacional y una orquesta sinfónica nacional, existen numerosos grupos contemporáneos que producen todo tipo de cosas, desde la globalmente aclamada Björk hasta el trabajo experimental y esotérico de Kria Brekkan, que ha triunfado en Nueva York y con quien me encontré por casualidad delante del auditorio nacional. Aproveché la oportunidad para preguntarle si ella estaba de acuerdo en que las mujeres habían cambiado Islandia. Ojalá hubiera grabado su respuesta, porque fue de una lucidez cristalina, pero, en resumen, vino a decir que sí, “la fuerza masculina” que había definido el periodo en el que los islandeses habían intentado jugar a los bancos y convertirse en el pueblo más rico del mundo había sido reemplazada por una “fuerza femenina que está en la tierra, que no apunta a las estrellas, y que busca plantar raíces y trabajar para un futuro seguro”.

Hablé con muchas otras mujeres, y todas expresaron variaciones de la misma idea. Audur Bjork Gudmundsdottir, directora ejecutiva en una compañía de seguros, dijo que los problemas de Islandia partían de que la gente había estado corriendo demasiado de prisa, lanzándose a grandes aventuras sin pararse a examinar los detalles de lo que estaba haciendo. “Hoy, en los consejos de administración de las empresas, en los que se ve cada vez a más mujeres, se hace hincapié en la responsabilidad, no en correr riesgos ni en intentar hacer mucho dinero muy rápido”.

Birna Einarsdottir, una de las consejeras delegadas de bancos nombradas para desplazar a los hombres inmediatamente después de la crisis de 2008, dice que la gran lección que han aprendido los islandeses mientras salían de la recesión y entraban en el crecimiento ha sido: “Atenernos a lo que sabemos; no pasarnos de listos”. “¿Quién dijo que los islandeses eran los mejores banqueros del mundo? ¿De dónde salió esa idea? De modo que, ahora, la regla es ser humildes, conocer nuestras limitaciones y aprovechar nuestras ventajas. Y, en vez de pensar que sabemos todo, hacer preguntas; pedir ayuda”. Que es lo que hacen las mujeres; no los hombres.

De lo que de verdad entienden los islandeses, dijo Einarsdottir, es de pesca, que hoy tiene muchos más beneficios que antes de la crisis. Un ejemplo es una mujer de nombre impronunciable, Sjöfn Sigurgisladottir, que dejó en 2009 su puesto de directora ejecutiva de un organismo estatal dedicado a la seguridad alimentaria para crear una empresa de pesquería y piscifactoría con otras dos socias. Calculan que, para 2014, habrán creado 100 puestos de trabajo y estarán vendiendo más de 2.000 toneladas anuales de tilapia nórdica (un pescado de origen africano).

“Estamos entrando en una industria que antes era exclusivamente masculina”, me dijo una sonriente Sigurgisladottir, “y eso es sintomático de lo que está ocurriendo en Islandia desde la crisis. Las mujeres están asumiendo un papel mucho más activo en la economía, asumiendo más responsabilidad, y también nos apoyamos mucho más unas a otras, creando clubes de mujeres, aprovechando oportunidades más que nunca”.

Ayuda, continuó Sigurgisladottir, el hecho de que la sociedad esté estructurada de tal forma que, en Islandia, las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia. Tanto desde el punto de vista cultural (al parecer, los vikingos se tomaban con bastante relajo que sus mujeres concibieran y se reprodujeran mientras ellos estaban lejos, dedicados a violar y saquear) como desde el de las leyes del Estado sobre custodia de los hijos y permiso de maternidad o paternidad, las mujeres islandesas han avanzado más que nadie. Según el último informe del Fondo Económico Mundial sobre igualdad de género, Islandia ocupa el primer lugar del mundo. (“Yo vivo parte del tiempo en Suiza”, me dijo Sigurgisladottir, “y la diferencia con el lugar que ocupan allí las mujeres en la sociedad es escandalosa”).

Las mujeres de Islandia habían alcanzado estos logros incluso antes de que la crisis financiera golpeara. Lo que ha ocurrido desde entonces es que han complementado la igualdad en el hogar y en el trabajo con un nuevo grado de influencia y autoridad en el corazón del poder político y económico. Siendo madre de tres niños de menos de ocho años, siendo la ministra responsable de educación, ciencia y cultura y la número dos en el partido de Gobierno (lo cual hace pensar que es una probable futura primera ministra), Katrin Jakobsdottir es la Amazona diminutiva que encarna estos grandes cambios.

Fue ella la que me dio la respuesta a la pregunta que me había planteado al llegar a Islandia esta vez. El cambio más grande de los últimos años era que, efectivamente, los hombres sí estaban pensando más como mujeres. “Tener un Gabinete con la mitad hombres y la mitad mujeres, y ahora con más mujeres, ha marcado la diferencia”, me explicó. “El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno; quiero decir que hay una diferencia en lo que se debate. Por eso en estos últimos tres años ha ocurrido algo grande e importante, y en lo que no creo que haya posibilidad de dar marcha atrás. Hemos cambiado la naturaleza de la discusión”.

 

EL PAIS.

Siria se ha convertido en una cárcel .

Menos de 30.000 civiles han logrado escapar del país

El control sobre la vigilancia de las familias de los oficiales impide la desintegración del Ejército

Niños sirios refugiados en el norte de Líbano. /

“Necesito un arma”, dice Tamer. Él y sus nueve compañeros, desertores del Ejército sirio, matan el tiempo junto al riachuelo que separa Líbano de Siria. Es apenas un hilo de agua, pero al otro lado hay cientos de minas y unos cuantos tanques. El pequeño puente está en el punto de mira de los francotiradores sirios, pero los combatientes entran y salen con relativa facilidad por pasos de montaña. Tamer y sus compañeros esperan conseguir armas para sumarse al Ejército Libre. “No tardaremos en marchar sobre Damasco”, afirma.

El relato de Tamer, corroborado por muchos otros testimonios, como el de Ahmed Hamad Abu Berry, que convalece en un hospital de Trípoli de las heridas sufridas en Bab Amro, revela que el Ejército sirio dejó hace tiempo de ser realmente operativo. “Los propios oficiales nos permitieron irnos”, explica el joven desertor, “en cuanto tuvimos nuestras familias a salvo”. Tamer es relativamente afortunado porque nació cerca de la frontera y sus familiares pudieron cruzar el puente hacia Mokaibli cuando aún estaba abierto. “Al saber de la seguridad de mis padres y hermanos, hablé con mi teniente, suní como yo. Estábamos en Daraa, en el sur, y una noche nos aconsejó que diéramos un paseo y no volviéramos. Solo nos prohibió llevarnos los fusiles, porque eso le habría acarreado represalias”. El teniente tuvo que quedarse porque temía por su familia.

Siria se ha convertido en una cárcel. Eso explica que sean pocos, entre 20.000 y 30.000, los ciudadanos que han conseguido refugiarse en el país vecino. La población civil esta encerrada en un país que se hunde en el horror. “Las unidades alauíes más fieles al régimen se reparten entre el frente y la retaguardia, donde vigilan a las familias de los oficiales y los altos mandos: esa vigilancia es la que impide, por el momento, la desintegración del Ejército”, asegura el muchacho.

Wadi Jalid, el conjunto de aldeas que incluye Mokaibli, constituye una lengua de territorio libanés rodeada por Siria. Es un valle de agricultores y ganaderos en el que nunca existieron realmente fronteras. Hasta ahora. Las casas próximas al riachuelo muestran las marcas de los disparos, cada vez más habituales. “Las tropas sirias nos tirotean casi cada noche para recordarnos que esto no es un refugio seguro, que en cualquier momento pueden venir y acabar con nosotros”, comenta Ahmed, otro miembro del grupo de desertores. La tía de Tamer intentó cruzar hace un par de semanas. Murió por el disparo de un francotirador. Un soldado libanés que intentó rescatar el cadáver recibió un tiro en una pierna.

Líbano intenta permanecer al margen del conflicto sirio, por miedo al contagio y a la reaparición de la guerra civil entre grupos religiosos y políticos que durante 15 años devastó el país. Pero los esfuerzos del Gobierno, sobre el que el partido-milicia Hezbolá, aliado del régimen sirio, ejerce una influencia decisiva, no bastan. El norte de Líbano ya funciona como base de retaguardia de las fuerzas de oposición. Basta visitar el hospital Dar el Chifae, en Trípoli, para comprobarlo. Decenas de milicianos que combatieron en Bab Amro, el barrio de Homs devastado la semana pasada por el Ejército del presidente Bachar el Asad, convalecen de sus heridas o pasean por los pasillos del centro. Ahmed Hamad, nombre de guerra del emir del grupo (una denominación de clara inspiración islámica), tiene 29 años y antes de la crisis trabajaba como obrero y maestro en una escuela islámica. Está casado con tres mujeres y tiene cinco hijos. Se ocupaba del hospital de campaña de Bab Amro hasta ser herido en una pierna, el día antes de la caída del barrio. “Vuelvo a Siria dentro de dos días, cojo pero con muchos ánimos, para coordinar el asalto a una ciudad”, anuncia.

Aunque no puede revelar su objetivo, sí afirma que el Ejército Libre y los grupos de milicianos independientes que combaten contra el régimen reciben “muy poca ayuda de extranjeros pero mucha ayuda de hombres de negocios sirios, en el exterior y en el interior”. Ahmed Hamad recibe y atiende continuamente visitas. Ahora saluda con efusión a un jeque kuwaití y a un religioso suní libanés, pertenecientes al grupo que sufraga su tratamiento hospitalario. Les comenta que la caída de Homs es “solamente una batalla perdida en una guerra que ya está ganada”. Según Ahmed Hamad, que viste un pijama azul de Zara y luce una enorme sonrisa sobre una barba de corte islámico, “el régimen se derrumba desde dentro”. “Hace un año, ¿quién podía imaginar una manifestación multitudinaria contra El Asad en el barrio de Damasco donde viven los diplomáticos extranjeros? ¿Quién podía imaginar que las ciudades se sublevaran una tras otra? ¿Y tantas deserciones de militares?”.

La oposición al régimen sufre profundas divisiones. Los militares desertores que componen el Ejército Libre mantienen una pugna constante con las milicias independientes y con los grupos islamistas que ganan autoridad moral día a día. El Consejo Nacional Sirio, un remedo de Gobierno en el exilio, apenas es tenido en cuenta por los combatientes. Lo que más valoran los refugiados sirios en Líbano, y los sirios que esperan la oportunidad de huir, es la ayuda material de los Hermanos Musulmanes. La organización islamista, protagonista indiscutible de las revoluciones que sacuden el mundo árabe, financia a través de organizaciones interpuestas numerosos alojamientos colectivos en Wadi Jalid. Son en su mayoría escuelas, reconvertidas en residencias: cada aula es una vivienda. Las condiciones higiénicas no son espléndidas, pero hay agua corriente, gas, y antenas parabólicas que permiten seguir la programación de Al Yazira, la cadena catarí de noticias.

En una de las escuelas reconvertidas vive Jodaifa, un chico de 13 años al que el Ejército sirio detuvo durante tres días. Jodaifa muestra las uñas de los pies, que empiezan a reaparecer: se las arrancaron durante las sesiones de tortura. “No me preguntaban nada, solo me arrancaron las uñas y me aplicaron descargas eléctricas; cuando me soltaron me dijeron que debía contar a todo el mundo lo que ocurría a los chicos que participaban en manifestaciones”, dice. Cuando se le pregunta si tiene amigos alauíes (la secta vinculada al chiismo a la que pertenece Bachar el Asad y la élite del régimen), Jodaifa murmura que tenía uno, Ali. “Pero ya no quiero saber nada de él, pertenece a un régimen fascista”, masculla. El padre de Jodaifa interviene con rapidez para explicar que los hermanos mayores de Ali “son miembros de la shabiha, la milicia irregular del régimen”, y que eso explica el odio del muchacho. “No tenemos nada contra los alauíes en general, algunos son buena gente”, precisa.

En las escuelas-residencia viven también falsos refugiados. Hombres que cruzan por la noche los pasos de montaña, recogen armamento oculto en territorio sirio, realizan una operación de hostigamiento o sabotaje contra el Ejército o las infraestructuras sirias, y vuelven a pasar clandestinamente la frontera unos días después. “Acabamos de recibir armas procedentes de Libia a través del puerto libanés de Trípoli y ahora estamos introduciéndolas en territorio sirio, es una tarea lenta y peligrosa”, explica un hombre que prefiere mantener un completo anonimato. “Tenemos poco armamento”, sigue, “pero nuestro arsenal crece. Ya sabemos que el resto del mundo no nos ayudará y que tendremos que arreglárnoslas solos. Da igual. Bachar tiene los días contados. El futuro de Siria nos pertenece”.

EL PAIS.

“En las entrevistas te descojonas, te piden de todo pero te pagan 800 euros” .

Estudiantes, trabajadores, parados, ‘nimileuristas’ se manifiestan en Madrid contra una reforma que crea “esclavitud laboral”

Manifestantes en la protesta de Madrid. / ULY MARTÍN

Estudiantes, trabajadores, parados,nimileuristas han acudido hoy a la manifestación para denunciar unareforma laboral que provoca más precariedad y más paro, potencia las desigualdades entre pobres y ricos y supone un retroceso en los derechos que “habían ganado padres y abuelos desde hace más de 30 años”. Estos son los protagonistas:

Fernando, de 28 años, nimileurista.Estudió un módulo superior de electrónica. Hoy en día es ingeniero técnico informático y cobra menos de 800 euros. Es el trabajo mejor pagado que ha encontrado. Pero ni siquiera cotiza como ingeniero sino como auxiliar administrativo. “Todos los días echo currículos para ver si consigo algo mejor pero no hay nada”. “En las entrevistas te descojonas, te exigen todo, quieren que seas experto en todo, que seas trabajador, que estés dispuesto a hacer horas extras, que te comprometas con la empresa y luego te dicen que por todo eso te quieren dar 800 euros”. Vive todavía con sus padres, y aunque le gustaría independizarse junto a su novia, ingeniera técnica en Telecomunicaciones y en paro, es imposible. Por eso está pensando en buscar trabajo fuera de España.

Santiago Oviedo, 24 años, físico. Está acabando un máster en Física Teórica y percibe una beca de investigación de 400 euros al mes. Vive con su madre, porque le resulta imposible independizarse. “Vengo a manifestarme por todas las putadas a las que no están sometiendo los políticos, que nos están convirtiendo a todos en pobres”, asegura. Para Santiago, “la situación se va a la mierda, mientras que a otros, los más ricos, les va estupendamente”. No está buscando trabajo sino becas de doctorado “pero no hay forma de encontrarlas”. “Si quiero seguir investigando, tendré que irme fuera de España y si quiero trabajar, probablemente también”.

Alberto Aguilera, 42 años, soldador. Acaba de ser despedido “de su empresa de toda la vida”. “Esperaron a la reforma” para echarlo, “porque el despido le salía más barato”. Por eso critica duramente la reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP: “Ahora buscan menores de 30 años que estén en paro porque les sale más barato contratarlos con los contratos de formación”. Su mujer, María José Cortes, también está en paro. Trabajaba en una empresa de artes gráficas y la echaron “hace cuatro o cinco años”. Viven en Leganés (Madrid) y tienen dos hijos de 10 y 12 años. Buscan trabajo “sin parar”. “Todos los días echamos cuatro o cinco currículos pero o no hay trabajo o es muy precario”.

Maricarmen, 54 años, limpiadora. Ha acudido a la manifestación junto a su marido, José Ignacio, de 51 años, empleado en una empresa de control de plagas. Ninguno está en paro pero protestan para “luchar contra la esclavitud laboral” y “por el futuro de nuestros hijos”. Tienen dos, de 22 y 27 años, pero solo trabaja el mayor. “Es profesor de natación y vive en casa porque no tienen dinero para irse a vivir solo”.

Domingo y Alfonso, profesores de secundaria. Los dos lucen las famosas camisetas verdes que se hicieron famosas en las protestas que reclamaban una enseñanza pública y de calidad. “Lo único que provoca la reforma es más precariedad y más paro”, aseguran. Creen que los trabajadores son “los que más sufren las consecuencias de la crisis” mientras que quienes la han provocado siguen enriqueciéndose. Los centros educativos han sufrido fuertes recortes por los despidos de gran parte del personal laboral. En el instituto de Alfonso, hay “ocho profesores menos”. En el de Domingo, también se nota la crisis porque “las tasas para los alumnos son más altas”.

Chema Pérez-Aloe, celador del hospital de Getafe. En su hospital “se han rebajado drásticamente el número de contrataciones y no se cubre ninguna baja”. Su mujer, profesora de un colegio público, trabaja a media jornada, para cuidar de sus dos hijas, de cinco y tres años. “Pero tiene que hacer un montón de horas extras fuera de su jornada”, protesta Chema. Ayer, sus hijas le preguntaron si acudía a la manifestación porque iba a perder el trabajo. “Traté de explicarles que se estaban perdiendo derechos laborales que habían ganado sus padres y abuelos desde hace más de 30 años y que ellas lo van a tener mucho más difícil que nosotros”, asegura. De hecho, según cuenta, “a los niños ya les afecta la crisis porque se han suprimido clases de apoyo y talleres”.

Alicia Sánchez, 31 años, trabajadora social. Tiene un buen trabajo y no se queja de su sueldo, pero cree que los recortes y la reforma laboral “son una estafa y que quien tenga un mínimo de sensibilidad con la justicia social tiene que acudir a la manifestación”. Alicia trabaja en una asociación de personas sin hogar. Desde que empezó la crisis “la gente va de mal en peor, han quitado el dinero para los temas de salud mental, de drogas y otro tipo de atenciones de carácter básico”. Según ha constatado, en “los comedores sociales cada vez hay más gente”.

Ángel, 31 años, ingeniero de caminos. Su empresa atraviesa una “mala situación por el parón de la obra pública”. “Muchos compañeros han perdido el trabajo porque dependen de los contratos de las administraciones”, cuenta. Ángel está “radicalmente en contra de la reforma” porque lo único que va a hacer es “abaratar todas los salarios” y “quitarle toda la fuerza al trabajador porque le impide negociar”. Si perdiera el trabajo, “no tiene muchas opciones para reinventarse: “En todos los trabajos piden una experiencia específica que él no tiene” porque ya es “ingeniero de caminos” y lamenta “haberse estado formando toda la vida para trabajar en una cosa distinta”.

Raúl, 34 años, médico. Raúl es especialista en medicina interna. Desde que terminó la residencia en 2002, ha enlazado contratos temporales “uno detrás de otro”. Ha tenido contratos de seis meses, de tres e incluso de días. “En un mes llegué a encadenar más de 40 contratos en mi hospital”, explica. Cobra las guardias de 24 horas como si hubiera trabajado 17. Cree que la reforma laboral “va a crear más precariedad y más explotación de los trabajadores”. En cuanto a la sanidad pública, considera que “tratan de cargársela para después privatizarla”.

Sara, 30 años, auxiliar administrativa. Trabaja en el hospital madrileño Ramón y Cajal. “No se están cubriendo las plazas necesarias, están reduciendo el personal, no se cubren ni bajas ni vacaciones y se están amortizando los puestos de las persona que se jubilan”, se queja. Critica que la congelación de sueldos es una manera de disfrazar una bajada de salario: “Ha subido el IRPF y nos han incrementado las horas de trabajo” para justificar que no es necesario reforzar el personal. Los que protestan son los pacientes, pero ellos “no dan para más”.

Álvaro, 23 años, ingeniero informático. Trabaja en una gran empresa y gana unos 1.400 euros al mes pero ha querido participar en la manifestación porque “la reforma laboral está agrediendo los derechos de los trabajadores”. “Es importantísimo defendernos porque solo buscan abaratar el despido y desmejorar las condiciones de los trabajadores”, reclama Álvaro. Según cree, la reforma “no va a generar más productividad ni empleo”. “Lo único que va a aumentar es el miedo de los trabajadores”, añade. Sobre la huelga general, considera que hay razones de sobra para secundarla pero asegura conocer a gente que “no la va a hacer porque tiene miedo de que la empresa tome algún tipo de represalia”.

Ivonne, 24 años, matemática. Es becaria del Instituto Nacional de Estadística (INE) y cobra 670 euros al mes. Le gustaría ser profesora, si es posible, en la enseñanza pública. Pero no tiene muchas esperanzas de conseguirlo: “Con los recortes no va a haber oposiciones y si las hay van a ofertar poquísimas plazas”. El año pasado, tras licenciarse, no encontraba trabajo y se fue a Londres donde la contrataron como limpiadora hasta que le concedieron la beca del INE. “Pero se acaba dentro de un año” y no sabe qué hacer después. “Esta reforma condena a los jóvenes a coger cualquier cosa, en las condiciones que sean”, protesta. Y zanja:“Da igual los años que te has pasado estudiando, los idiomas que sepas y la formación que tengan, estás obligado a aceptar”.

EL PAIS.

Toxo: “Si el Gobierno no rectifica, habrá conflicto y no terminará el día 29″ .

Los sindicatos han organizado 60 manifestaciones en España

CC OO y UGT cifran los asistentes a la marcha de Madrid en medio millón

El PP y el Gobierno intentan debilitar a las centrales sindicales .

Méndez y Toxo, en la cabecera de la protesta que recorre Madrid. / ULY MARTÍN

“La huelga del día 29 no es el fin de nada, que sepa el señor Rajoy que la movilización va a continuar alrededor de las alternativas”. Este es el mensaje que el secretario general de CC OO, Ignacio Fernández Toxo,ha querido lanzar al Gobierno al término de la gran manifestación convocada en Madrid por los sindicatos. “Señor Rajoy, tiene el mes de marzo para abrir la mesa de negocio y para presentar unos Presupuestos razonables y los sindicatos estarán ahí”, ha agregado Toxo, quien, junto al secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha advertido que las medidas adoptadas por el Ejecutivo para salir de la crisis no son temporales, sino  “para toda la vida”.

Los dos sindicatos mayoritarios han organizado 60 manifestaciones en España que sirvan para poner en marcha la maquinaria de movilización contra la reforma laboral y de paso medir sus fuerzas para la huelga general del 29 de marzo. Según las estimaciones sindicales, la participación en la marcha ha sido de medio millón de personas. Fuentes policiales lo reducen a entre 25.000 y 35.000 asistentes.

Méndez ha criticado que algunos hablen de la huelga y las manifestaciones como una confrontación entre los sindicatos y el Gobierno, “cuando los sindicatos son el dedo democrático y constitucional que señala los gravísimos problemas que supone la reforma laboral”. “El Gobierno ha hecho un aprovechamiento inmoral de la crisis para acabar con todo”, ha añadido.

Toxo ha advertido al Gobierno de que no confíe en que “el miedo va a atenazar a la gente” porque “la huelga no será de un tono menor”. El líder de CC OO ha criticado que la manifestación haya sido utilizada contra las centrales sindicales por su coincidencia con los homenajes del 11-M, cuando los sindicatos han estado durante siete años junto a las víctimas. También en esta ocasión, antes de acudir a la marcha en Madrid, UGT y CC OO han participado en el homenaje celebrado en Atocha junto a la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo, que dirige Pilar Manjón y que reúne al mayor número de miembros.

El líder de CC OO ha acusado al Ejecutivo de Rajoy de usar a los parados como un “chantaje” sobre el resto de la sociedad y de convertirlos en “rehenes”. “Hemos decidido no esperar a los Presupuestos para convocar la huelga porque el Gobierno ha tirado por la vida de urgencia”, ha añadido.

La manifestación de Madrid arrancó pasadas las doce de la mañana desde la Plaza de Neptuno, encabezada Toxo y Méndez. La cabecera portaba una pancarta en la que podía leerse No a la reforma laboral inútil e ineficaz, defiende tus derechos y los servicios públicos. Por parte del PSOE han acudido la portavoz del Congreso, Soraya Rodríguez, Diego López Garrido, Juan Moscoso y María González. El PSOE se ha mostrado favorable a la protesta pero no quiere ser presentado como el que la alienta, tal y como pretende el PP.

Los manifestantes, en su mayoría con banderas de los sindicatos, portaban pancartas con mensajes como Sin pan, sin paz o Reforma laboral, violencia legal.

Además, durante la marcha se han escuchado consignas contra la reforma laboral: “Hace falta ya una reforma empresarial” o ‘Huelga general’. Otros carteles en el recorrido acusan al Ejecutivo de  “romper el pacto social” y recuerdan que “es criminal recortar la sanidad”.

¿Hasta cuándo soportaremos que se aprovechen del dinero que es de todos?

Las formaciones políticas disponen cada año de más de 200 millones de euros para sus gastos, en un 70% procedentes de subvenciones públicas que han sobrepasado los 1.000 millones desde 2006 y sobre las que sigue sin existir un control absoluto. El problema está en que el progresivo aumento de los recursos públicos que reciben los partidos cada año no se acompaña de un mayor cumplimiento de las recomendaciones y peticiones que hace el Tribunal de Cuentas. La consecuencia es que hay una gran parte de sus ingresos que en la práctica no se contabilizan ni, por tanto, se someten a control.

Otra de las cuestiones aún por resolver es la relativa a las sanciones que se aplican al partido que incumpla sus obligaciones. Según la ley, si se salta las limitaciones y requisitos en sus fondos será multado con una cantidad del doble de la infracción, que se restará de sus subvenciones del año siguiente y no se le concederán en caso de que no presente sus cuentas o que éstas sean muy deficientes. Lo que pasa es que aquí los contables se topan con sus señorías, que de momento no han actuado acerca de las indicaciones del Tribunal de Cuentas. Por ejemplo, en 2006 se registraron actuaciones en un par de partidos políticos que podrían haber cometido una irregularidad, sin que nadie haya hecho nada.

¿Hasta cuándo soportaremos que se aprovechen del dinero que es de todos?

Se prevé una represión brutal: El Gobierno dice que “impedirá que los trabajadores paren por la acción de los piquetes” .

Se prevé una represión brutal: El Gobierno dice que “impedirá que los trabajadores paren por la acción de los piquetes”

por Kaos. Estado español

Sábado, 10 de Marzo de 2012 15:02
Se prevé una represión brutal: El Gobierno dice que "impedirá que los trabajadores paren por la acción de los piquetes"
El Gobierno dice que está totalmente decidido a “impedir que los piquetes impidan a los trabajadores acudir a sus puestos de trabajo el próximo 29 de marzo”, día en que las centrales sindicales han convocado una huelga general. Esto es, impondrán su reforma con sangre, si es necesario. Miedo da.

Agencias/Kaosenlared

La intención es que las fuerzas de seguridad actúen desde primera hora de la madrugada para “evitar” que los piquetes bloqueen los transportes, sobre todo en la Comunidad de Madrid, que es el mejor termómetro para determinar si la huelga ha tenido éxito o no. Y ya sabemos como se las gastan los esbirros del capital cuando reciben órdenes como estas, que dan vía libre para que puedan dar rienda suelta a sus impulsos psicópatas contra los manifestantes. Ya lo hemos visto muchas veces, y sin ir más lejos en los últimos acontecimientos durante las protestas estudiantiles en Valencia o durante la celebración de las JMJ en Madrid.

Pero la orden no será dada solo para Madrid, también se tratará de impedir la acción de los piquetes en el resto del estado. Para ello, será imprescindible la coordinación entre el Ministerio del Interior y las diferentes delegaciones del Gobierno.

Una coordinación que ha comenzado ya a ser efectiva, tras un primer encuentro mantenido en Moncloa el lunes de esta misma semana con la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y la presencia del ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y los diferentes delegados del Gobierno. Fue allí donde el plan de represión generalizada comenzó a tomar forma. Al menos, donde quedó claro que la policía tendrá vía libre para actuar con toda la contudencia que crea necesaria, en el momento que crea necesario. Esta reunión, para más inri, tuvo lugar incluso antes de que se hiciese oficial la jornada de Huelga General en el conjunto del estado.

La jornada del 29-M, pues, se prevé sangrienta, a poco que las manifestaciones sean masivas, y la lucha tome el color reivindicativo que todos y todas los y las trabajadores y trabajadoras consecuentes y conscientes esperamos.