La testosterona de sus banqueros y sus bravuconadas económicas hicieron caer a Islandia . Las mujeres se han hecho cargo de la isla y han puesto en valor un concepto: sostenibilidad .

Aurora boreal

A la izquierda, la primera ministra islandesa, Jóhanna Sigurdardóttir, y Katrin Jakobsdottir, siguen el resultado electoral, en abril de 2009. / BOB STRONG (REUTERS)

En Reikiavik hay un espléndido edificio de cristal negro, grande y hermoso frente al mar, en un lugar en el que hace tres años no existía más que un solar vacío. Lo sé porque estuve allí hace tres años, en un momento terrible para Islandia, un país arruinado por la excesiva testosterona de sus banqueros, el primero en sucumbir a la recesión, el que sufrió la caída más dura. En aquellos primeros meses de la crisis, la pequeña, rota y desesperada Islandia (población: 320.000) constituyó un anuncio del Apocalipsis para las grandes naciones de Europa occidental. Sin embargo, hoy, ahí está ese edificio nuevo y reluciente, una imagen de opulencia y modernidad tan extraordinaria como el Museo Guggenheim de Bilbao, estrambóticamente fuera de lugar en esta Lilliput nórdica de casitas de Lego pintadas de rojo, amarillo y azul. No podía apartar la vista del edificio, ni de día ni —sobre todo— de noche, cuando su multitud de ventanas asimétricas y marcos irregulares cambiaba continuamente de colores, como en una imitación líquida de la aurora boreal.

¿Qué ocurrió en Islandia? ¿Qué ha ocurrido en estos tres años para que surja, de las cenizas del desastre económico, una construcción tan extravagante? Lo que ha ocurrido es que las mujeres se han hecho cargo del país y lo han arreglado. Y ese edificio, el primer auditorio nacional de conciertos en la historia de Islandia, donde la compañía nacional de ópera representa en estos días, con el aforo completo, La Bohème de Puccini, es la encarnación del cambio que se ha vivido. Porque nos dice que Islandia no se hundió, que el país ha vuelto a levantarse; y porque la persona que decidió construirlo o, más bien (y con algo más de polémica), no interrumpir su construcción después delcrash financiero, fue una mujer.

El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones y la moneda es estable

Quería conocer a esa mujer. No por los motivos habituales que empujan a los periodistas a escribir sobre mujeres poderosas —porque hubiera triunfado en un mundo de hombres—, sino precisamente por todo lo contrario. Porque esa mujer simboliza una tendencia en Islandia, o, más que una tendencia, una revolución, un golpe de Estado. Desde que se produjo la crisis, y como reacción directa y deliberada ante ella, las mujeres se han adueñado de las palancas del poder, y lo han hecho en los ámbitos que más importan, en los que más influencia se ejerce sobre el destino nacional: el Gobierno, la banca y, en creciente medida, la empresa.

Los tres bancos principales de Islandia quebraron en octubre de 2008 y dejaron deudas que ascendían a más de 10 veces el PIB del país. Islandia, que hasta entonces ocupaba el primer puesto en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas (es decir, el mejor sitio para un ser humano en el planeta Tierra), se encontró mucho más allá de la bancarrota. Y se echó la culpa a los hombres. Los hombres le echaron la culpa a los hombres. En el partido del Gobierno dominaban los hombres, los banqueros casi sin excepción eran hombres y los temerarios, absurdamente ambiciosos, impulsos que condujeron a una pequeña nación de pescadores a creer que todos se estarían bañando en champán francés por el resto de sus días eran categóricamente, exclusivamente, decididamente masculinos. Así que entonces, como comentó el Financial Times en aquel momento, aparecieron las mujeres para arreglar el lío. El primer ministro fue sustituido por la primera mujer en la historia de Islandia en ocupar el cargo, Jóhanna Sigurdardóttir (gay y casada, con dos hijos de un fallido matrimonio anterior con un hombre), que continúa ejerciéndolo hoy. Las mujeres constituyen la mayoría del Gobierno, cinco carteras ministeriales, frente a cuatro hombres. Se despidió a los consejeros delegados (todos varones) de los bancos que habían quebrado, se cambió de nombre a las entidades y se colocó en sus cargos a mujeres. Cada vez más mujeres se hacen empresarias o empiezan a aparecer en los consejos de administración de empresas privadas. Por escoger entre numerosos ejemplos, la consejera delegada de la mayor compañía de seguros de Islandia en la actualidad es una mujer, igual que la responsable para el país de Rio Tinto Alcan, que encabeza el poderoso sector nacional del aluminio.

Somos un país con mucha determinación y mucha ambición

El tópico, desde Margaret Thatcher, es que las mujeres en puestos de poder son, por necesidad, damas de hierro, que triunfan a base de pensar como hombres. La proposición que me planteé explorar en Islandia fue si el cambio había sido lo suficientemente profundo como para que a los hombres no les haya quedado más remedio ahora que pensar como mujeres.

En Islandia, todo el mundo conoce a todo el mundo. Todos son primos, de una forma u otra. De modo que, cuando pregunté a varias personas si me podían poner en contacto con la mujer de la sala de conciertos, cuyo título exacto es, desde febrero de 2009, ministra de Educación, Ciencia y Cultura, todo el mundo sonrió de inmediato: “¡Ah, Katrin!”.

“Se quedará asombrado cuando la vea”, me dijeron. “Tiene tres hijos, pero nadie lo diría”. “Es muy brillante”. “Sí, tremendamente inteligente”. “¡Pero parece que tiene 12 años!”.

Esto último era una exageración. La persona que se me acercó, con la mano extendida, cuando estaba sentado en una pequeña sala de espera del ministerio tenía aspecto de tener 16 años, por lo menos. Menos mal que me lo habían advertido, pensé; si no, nunca habría creído que era quien decía ser, la ministra Katrin Jakobsdottir, por si fuera poco vicepresidenta del partido socialdemócrata —oficialmente denominado Verdes de Izquierda—, que ocupa el poder. Botas Dr. Martens, vaqueros marrones, pelo lacio, esbelta, menuda: parecía una becaria en su primer día en la oficina, o la hermana menor, más dulce y menos seca, de la chica del dragón tatuado de Stieg Larsson. En realidad tenía 36 años y acababa de volver de disfrutar de su permiso de maternidad tras el nacimiento de su tercer hijo. Totalmente segura de sí misma (si sentía alguna incomodidad al tener como despacho un imponente salón ministerial, no lo delató) y tan lista como me habían dicho que era, no necesitó que le hiciera ni una pregunta para saber cuál era el primer tema que quería abordar con ella.

La sociedad islandesa está estructurada de tal forma que las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia

“Una de las primeras decisiones que tuve que tomar en este puesto fue si seguir adelante con el auditorio nacional o no”, dijo. Cuando asumió el cargo, hace tres años, me explicó, los cimientos estaban construidos, pero no había nada visible sobre tierra. El problema no era solo que la economía nacional estuviera destruida; el multimillonario que había concebido el proyecto, un hombre llamado Bjorgolfur Gudmundsson, que, entre otros excesos, había comprado el equipo de fútbol West Ham United, de Londres, se había quedado sin un céntimo. “Así que me reuní con la gente del Ayuntamiento de Reikiavik para decidir si debíamos seguir adelante con fondos públicos, suspender la construcción hasta que llegaran tiempos mejores o dar por terminado el proyecto. Decidimos seguir adelante”.

¿Por qué? “En parte, porque había 600 personas involucradas en la obra, en parte, porque llevábamos 40 años hablando de construir una sala de conciertos para nuestra orquesta sinfónica y pensamos que, si no lo hacíamos ahora, nunca lo haríamos, pero también porque pensamos que no seguir con el proyecto daría a la gente la sensación de que se prolongaba la crisis”. ¿Habría sido malo para la moral nacional que se interrumpiera, entonces? ¿Seguir adelante tenía un valor añadido que era superior al coste? “Sí. Exacto. Nos vimos obligados a hacer grandes recortes presupuestarios en todo el sector público, pero decidimos seguir. En su momento hubo mucha controversia, pero creo que ahora está desapareciendo. El auditorio se inauguró en la primavera de 2011 y, desde entonces, han acudido más de 800.000 visitantes. A la gente le encanta. Islandia es un país con una gran vida musical, y también somos un país con mucha determinación y mucha ambición. El edificio ha sido un símbolo y una inspiración para los islandeses”.

“Las cosas podrían estar mucho peor”

Un símbolo, entre otras cosas, del regreso a la salud económica. Jakobsdottir reconoció que las cosas podrían estar mejor, que la deuda hipotecaria de la gente corriente sigue siendo elevada, que las inversiones son bajas y que en Islandia, hoy, hay desempleo (justo por debajo del 7%), mientras que antes, no. El nivel de vida, en otro tiempo el más alto del mundo, ha caído, y la gente trabaja más por menos dinero. Pero, como observó el premio Nobel de economía Paul Krugman tras una visita reciente a Islandia, “las cosas podrían estar mucho peor” y aunque ese “no es el eslogan más estimulante del mundo…, cuando todo el mundo preveía un desastre total, equivale a un triunfo político”.

Mujeres en un balneario a 40 kilómetros de la capital isandesa. / T. ORN KRISTMUNDSSON (AFP)

Las cifras apuntan a un grado de solidez casi inimaginable hace tres años. El presupuesto estatal está casi equilibrado, las exportaciones superan a las importaciones, la moneda es estable y, el año pasado, el FMI publicó un informe halagüeño. Por hablar de cosas que se entienden sin que haga falta saber nada de economía, la nueva sala de conciertos no es más que la señal más visible de una larga lista de éxitos. En mi reciente visita, asistí al festival gastronómico anual de Islandia, Food and Fun, que se celebra desde 2002 pero estuvo a punto de ser suspendido, por falta de dinero, en 2009, 2010 y 2011. Este año ha vuelto a florecer, con la participación de 30 cocineros de tres continentes y 25.000 islandeses que pagan 40 euros por cabeza en los restaurantes locales (hay un 50% más de locales de comida en Reikiavik que hace tres años) para saborear sus platos. Icelandair ha duplicado sus rutas desde 2009 y ha aumentado el número de pasajeros en un 20% anual. Se ha creado una línea aérea nueva, WOW, y el turismo también está en auge; las plazas hoteleras para julio y agosto de este año están ya prácticamente todas vendidas. Los precios de las viviendas acaban de subir un 10% y las ventas de Mercedes Benz, según me dijeron fuentes fiables, han aumentado de repente. En cuanto a la sanidad y la educación públicas, tan buenas que ni siquiera los fugaces multimillonarios de la época del boom sintieron la necesidad de pasarse a las privadas, no han sufrido en calidad pese a los recortes presupuestarios que ha tenido que hacer el Gobierno. Como prueba de la normalidad que se ha instalado donde antes acechaba el Apocalipsis, el debate fundamental entre los partidos de izquierda y derecha en el Parlamento es hoy la eterna y rutinaria cuestión de si hay que subir o bajar los impuestos. O si, después de haber recurrido con éxito a la devaluación de la moneda como mecanismo para recobrar la salud, ahora convendría incorporarse al euro.

Pero en lo que todos los parlamentarios están de acuerdo es en que la época del capitalismo de enriquecimiento rápido se ha terminado. La palabra clave, hoy, es sostenibilidad, y todos los partidos la repiten en sus declaraciones públicas. Y la sostenibilidad, en opinión de la ministra Jakobsdottir, es un concepto más femenino que masculino. Ella lo explica así: “Mucha gente achacó los excesos de los banqueros que nos causaron tantos problemas a una cultura masculina”. “En 2009, todo el mundo decía: ‘Lo que necesitamos es menos pensamiento de chulería masculina y más mujeres con ideas pragmáticas y estratégicas’. Lo que hemos aprendido desde entonces es que si queremos permanecer alejados de la crisis y construir, todos sabemos que hay que pensar no en el futuro inmediato, sino en los próximos 10 o 20 años. Esa no es la forma de pensar de un Gobierno dominado por hombres; esa es una manera de pensar femenina”.

“Nosotras hablamos de los sectores creativos”

Le pedí que me dijera en qué terrenos concretos se podían detectar estos cambios. “Hay muchos ejemplos. En general la influencia femenina se ve en este énfasis que le damos al desarrollo sostenible, en construir la economía pensando a largo plazo, de manera fiable y segura. Las mujeres piensan en esos términos porque está en su naturaleza. Un ejemplo más específico: cómo estamos encarando los temas de los impuestos y los presupuestos. La idea es analizar los diferentes impactos que el sistema tiene sobre los hombres y las mujeres, y ver cómo podemos ajustarlo para generar más igualdad entre los géneros. También se ve la influencia femenina en la discusión sobre el empleo. Los hombres se centran en cosas como la industria del aluminio. Nosotras hablamos de los sectores creativos. Hemos llegado a la conclusión de que las artes —en especial la música y la literatura— aportan tanto dinero al país como la extracción de aluminio. No creo que a los hombres se les hubiera ocurrido ni pensarlo”.

El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno

Un dato que asombra en Islandia es que un país de 320.000 habitantes posea tal abundancia de talento artístico, sobre todo en la música, donde, aparte de una ópera nacional y una orquesta sinfónica nacional, existen numerosos grupos contemporáneos que producen todo tipo de cosas, desde la globalmente aclamada Björk hasta el trabajo experimental y esotérico de Kria Brekkan, que ha triunfado en Nueva York y con quien me encontré por casualidad delante del auditorio nacional. Aproveché la oportunidad para preguntarle si ella estaba de acuerdo en que las mujeres habían cambiado Islandia. Ojalá hubiera grabado su respuesta, porque fue de una lucidez cristalina, pero, en resumen, vino a decir que sí, “la fuerza masculina” que había definido el periodo en el que los islandeses habían intentado jugar a los bancos y convertirse en el pueblo más rico del mundo había sido reemplazada por una “fuerza femenina que está en la tierra, que no apunta a las estrellas, y que busca plantar raíces y trabajar para un futuro seguro”.

Hablé con muchas otras mujeres, y todas expresaron variaciones de la misma idea. Audur Bjork Gudmundsdottir, directora ejecutiva en una compañía de seguros, dijo que los problemas de Islandia partían de que la gente había estado corriendo demasiado de prisa, lanzándose a grandes aventuras sin pararse a examinar los detalles de lo que estaba haciendo. “Hoy, en los consejos de administración de las empresas, en los que se ve cada vez a más mujeres, se hace hincapié en la responsabilidad, no en correr riesgos ni en intentar hacer mucho dinero muy rápido”.

Birna Einarsdottir, una de las consejeras delegadas de bancos nombradas para desplazar a los hombres inmediatamente después de la crisis de 2008, dice que la gran lección que han aprendido los islandeses mientras salían de la recesión y entraban en el crecimiento ha sido: “Atenernos a lo que sabemos; no pasarnos de listos”. “¿Quién dijo que los islandeses eran los mejores banqueros del mundo? ¿De dónde salió esa idea? De modo que, ahora, la regla es ser humildes, conocer nuestras limitaciones y aprovechar nuestras ventajas. Y, en vez de pensar que sabemos todo, hacer preguntas; pedir ayuda”. Que es lo que hacen las mujeres; no los hombres.

De lo que de verdad entienden los islandeses, dijo Einarsdottir, es de pesca, que hoy tiene muchos más beneficios que antes de la crisis. Un ejemplo es una mujer de nombre impronunciable, Sjöfn Sigurgisladottir, que dejó en 2009 su puesto de directora ejecutiva de un organismo estatal dedicado a la seguridad alimentaria para crear una empresa de pesquería y piscifactoría con otras dos socias. Calculan que, para 2014, habrán creado 100 puestos de trabajo y estarán vendiendo más de 2.000 toneladas anuales de tilapia nórdica (un pescado de origen africano).

“Estamos entrando en una industria que antes era exclusivamente masculina”, me dijo una sonriente Sigurgisladottir, “y eso es sintomático de lo que está ocurriendo en Islandia desde la crisis. Las mujeres están asumiendo un papel mucho más activo en la economía, asumiendo más responsabilidad, y también nos apoyamos mucho más unas a otras, creando clubes de mujeres, aprovechando oportunidades más que nunca”.

Ayuda, continuó Sigurgisladottir, el hecho de que la sociedad esté estructurada de tal forma que, en Islandia, las mujeres no tienen que escoger entre el trabajo y la familia. Tanto desde el punto de vista cultural (al parecer, los vikingos se tomaban con bastante relajo que sus mujeres concibieran y se reprodujeran mientras ellos estaban lejos, dedicados a violar y saquear) como desde el de las leyes del Estado sobre custodia de los hijos y permiso de maternidad o paternidad, las mujeres islandesas han avanzado más que nadie. Según el último informe del Fondo Económico Mundial sobre igualdad de género, Islandia ocupa el primer lugar del mundo. (“Yo vivo parte del tiempo en Suiza”, me dijo Sigurgisladottir, “y la diferencia con el lugar que ocupan allí las mujeres en la sociedad es escandalosa”).

Las mujeres de Islandia habían alcanzado estos logros incluso antes de que la crisis financiera golpeara. Lo que ha ocurrido desde entonces es que han complementado la igualdad en el hogar y en el trabajo con un nuevo grado de influencia y autoridad en el corazón del poder político y económico. Siendo madre de tres niños de menos de ocho años, siendo la ministra responsable de educación, ciencia y cultura y la número dos en el partido de Gobierno (lo cual hace pensar que es una probable futura primera ministra), Katrin Jakobsdottir es la Amazona diminutiva que encarna estos grandes cambios.

Fue ella la que me dio la respuesta a la pregunta que me había planteado al llegar a Islandia esta vez. El cambio más grande de los últimos años era que, efectivamente, los hombres sí estaban pensando más como mujeres. “Tener un Gabinete con la mitad hombres y la mitad mujeres, y ahora con más mujeres, ha marcado la diferencia”, me explicó. “El centro de atención político cambia cuando hay más mujeres en el Gobierno; quiero decir que hay una diferencia en lo que se debate. Por eso en estos últimos tres años ha ocurrido algo grande e importante, y en lo que no creo que haya posibilidad de dar marcha atrás. Hemos cambiado la naturaleza de la discusión”.

 

EL PAIS.

Siria se ha convertido en una cárcel .

Menos de 30.000 civiles han logrado escapar del país

El control sobre la vigilancia de las familias de los oficiales impide la desintegración del Ejército

Niños sirios refugiados en el norte de Líbano. /

“Necesito un arma”, dice Tamer. Él y sus nueve compañeros, desertores del Ejército sirio, matan el tiempo junto al riachuelo que separa Líbano de Siria. Es apenas un hilo de agua, pero al otro lado hay cientos de minas y unos cuantos tanques. El pequeño puente está en el punto de mira de los francotiradores sirios, pero los combatientes entran y salen con relativa facilidad por pasos de montaña. Tamer y sus compañeros esperan conseguir armas para sumarse al Ejército Libre. “No tardaremos en marchar sobre Damasco”, afirma.

El relato de Tamer, corroborado por muchos otros testimonios, como el de Ahmed Hamad Abu Berry, que convalece en un hospital de Trípoli de las heridas sufridas en Bab Amro, revela que el Ejército sirio dejó hace tiempo de ser realmente operativo. “Los propios oficiales nos permitieron irnos”, explica el joven desertor, “en cuanto tuvimos nuestras familias a salvo”. Tamer es relativamente afortunado porque nació cerca de la frontera y sus familiares pudieron cruzar el puente hacia Mokaibli cuando aún estaba abierto. “Al saber de la seguridad de mis padres y hermanos, hablé con mi teniente, suní como yo. Estábamos en Daraa, en el sur, y una noche nos aconsejó que diéramos un paseo y no volviéramos. Solo nos prohibió llevarnos los fusiles, porque eso le habría acarreado represalias”. El teniente tuvo que quedarse porque temía por su familia.

Siria se ha convertido en una cárcel. Eso explica que sean pocos, entre 20.000 y 30.000, los ciudadanos que han conseguido refugiarse en el país vecino. La población civil esta encerrada en un país que se hunde en el horror. “Las unidades alauíes más fieles al régimen se reparten entre el frente y la retaguardia, donde vigilan a las familias de los oficiales y los altos mandos: esa vigilancia es la que impide, por el momento, la desintegración del Ejército”, asegura el muchacho.

Wadi Jalid, el conjunto de aldeas que incluye Mokaibli, constituye una lengua de territorio libanés rodeada por Siria. Es un valle de agricultores y ganaderos en el que nunca existieron realmente fronteras. Hasta ahora. Las casas próximas al riachuelo muestran las marcas de los disparos, cada vez más habituales. “Las tropas sirias nos tirotean casi cada noche para recordarnos que esto no es un refugio seguro, que en cualquier momento pueden venir y acabar con nosotros”, comenta Ahmed, otro miembro del grupo de desertores. La tía de Tamer intentó cruzar hace un par de semanas. Murió por el disparo de un francotirador. Un soldado libanés que intentó rescatar el cadáver recibió un tiro en una pierna.

Líbano intenta permanecer al margen del conflicto sirio, por miedo al contagio y a la reaparición de la guerra civil entre grupos religiosos y políticos que durante 15 años devastó el país. Pero los esfuerzos del Gobierno, sobre el que el partido-milicia Hezbolá, aliado del régimen sirio, ejerce una influencia decisiva, no bastan. El norte de Líbano ya funciona como base de retaguardia de las fuerzas de oposición. Basta visitar el hospital Dar el Chifae, en Trípoli, para comprobarlo. Decenas de milicianos que combatieron en Bab Amro, el barrio de Homs devastado la semana pasada por el Ejército del presidente Bachar el Asad, convalecen de sus heridas o pasean por los pasillos del centro. Ahmed Hamad, nombre de guerra del emir del grupo (una denominación de clara inspiración islámica), tiene 29 años y antes de la crisis trabajaba como obrero y maestro en una escuela islámica. Está casado con tres mujeres y tiene cinco hijos. Se ocupaba del hospital de campaña de Bab Amro hasta ser herido en una pierna, el día antes de la caída del barrio. “Vuelvo a Siria dentro de dos días, cojo pero con muchos ánimos, para coordinar el asalto a una ciudad”, anuncia.

Aunque no puede revelar su objetivo, sí afirma que el Ejército Libre y los grupos de milicianos independientes que combaten contra el régimen reciben “muy poca ayuda de extranjeros pero mucha ayuda de hombres de negocios sirios, en el exterior y en el interior”. Ahmed Hamad recibe y atiende continuamente visitas. Ahora saluda con efusión a un jeque kuwaití y a un religioso suní libanés, pertenecientes al grupo que sufraga su tratamiento hospitalario. Les comenta que la caída de Homs es “solamente una batalla perdida en una guerra que ya está ganada”. Según Ahmed Hamad, que viste un pijama azul de Zara y luce una enorme sonrisa sobre una barba de corte islámico, “el régimen se derrumba desde dentro”. “Hace un año, ¿quién podía imaginar una manifestación multitudinaria contra El Asad en el barrio de Damasco donde viven los diplomáticos extranjeros? ¿Quién podía imaginar que las ciudades se sublevaran una tras otra? ¿Y tantas deserciones de militares?”.

La oposición al régimen sufre profundas divisiones. Los militares desertores que componen el Ejército Libre mantienen una pugna constante con las milicias independientes y con los grupos islamistas que ganan autoridad moral día a día. El Consejo Nacional Sirio, un remedo de Gobierno en el exilio, apenas es tenido en cuenta por los combatientes. Lo que más valoran los refugiados sirios en Líbano, y los sirios que esperan la oportunidad de huir, es la ayuda material de los Hermanos Musulmanes. La organización islamista, protagonista indiscutible de las revoluciones que sacuden el mundo árabe, financia a través de organizaciones interpuestas numerosos alojamientos colectivos en Wadi Jalid. Son en su mayoría escuelas, reconvertidas en residencias: cada aula es una vivienda. Las condiciones higiénicas no son espléndidas, pero hay agua corriente, gas, y antenas parabólicas que permiten seguir la programación de Al Yazira, la cadena catarí de noticias.

En una de las escuelas reconvertidas vive Jodaifa, un chico de 13 años al que el Ejército sirio detuvo durante tres días. Jodaifa muestra las uñas de los pies, que empiezan a reaparecer: se las arrancaron durante las sesiones de tortura. “No me preguntaban nada, solo me arrancaron las uñas y me aplicaron descargas eléctricas; cuando me soltaron me dijeron que debía contar a todo el mundo lo que ocurría a los chicos que participaban en manifestaciones”, dice. Cuando se le pregunta si tiene amigos alauíes (la secta vinculada al chiismo a la que pertenece Bachar el Asad y la élite del régimen), Jodaifa murmura que tenía uno, Ali. “Pero ya no quiero saber nada de él, pertenece a un régimen fascista”, masculla. El padre de Jodaifa interviene con rapidez para explicar que los hermanos mayores de Ali “son miembros de la shabiha, la milicia irregular del régimen”, y que eso explica el odio del muchacho. “No tenemos nada contra los alauíes en general, algunos son buena gente”, precisa.

En las escuelas-residencia viven también falsos refugiados. Hombres que cruzan por la noche los pasos de montaña, recogen armamento oculto en territorio sirio, realizan una operación de hostigamiento o sabotaje contra el Ejército o las infraestructuras sirias, y vuelven a pasar clandestinamente la frontera unos días después. “Acabamos de recibir armas procedentes de Libia a través del puerto libanés de Trípoli y ahora estamos introduciéndolas en territorio sirio, es una tarea lenta y peligrosa”, explica un hombre que prefiere mantener un completo anonimato. “Tenemos poco armamento”, sigue, “pero nuestro arsenal crece. Ya sabemos que el resto del mundo no nos ayudará y que tendremos que arreglárnoslas solos. Da igual. Bachar tiene los días contados. El futuro de Siria nos pertenece”.

EL PAIS.

Finlandia lanza ‘su’ reforma laboral: más protección a los trabajadores .


  • FARIS SANHAJI-Vozpópuli
  • 09 marzo 2012
  • Helsinki ha tomado medidas para proteger más a los trabajadores y los desempleados. Continua con el famoso “modelo escandinavo” mientras el sur de Europa liberaliza su mercado laboral
    • Una calle comercial de Helsinki: el poder adquisitivo ha sido una de las grandes preocupaciones de los finlandeses. Foto: Archivo

    ESCANDINAVIA. En Finlandia, el Estado del bienestar sigue siendo una realidad concreta, e incluso más que antes. Cuando España anuncia el abaratamiento del despido, Finlandia toma medidas para proteger mejor a sus trabajadores. Con un crecimiento del 2,9% y el paro al 7,6% en 2011, pero sobre todo, un rating ‘AAA’ de parte de todas las agencias de calificación, Finlandia tiene toda la amplitud para proteger a su población activa de la mejor manera, y existir en Europa como un modelo económico alternativo.

    A pesar de sus buenos datos macroeconómicos, las perspectivas en Finlandia seguían negativas en 2011 por el contexto general de la Unión europea y la fuerte inflación. El Gobierno conservador, presidido por Jyrki Katainen, decidió apostar por su mercado interior sin la menor intención de mejorar la competitividad.

    Proteger los trabajadores y los desempleados

    La primera legislación que ha puesto en marcha se aplica a los trabajadores temporales, que podrán beneficiarse de condiciones mínimas y términos de protección en cualquier trabajo, si no son iguales a las de los empleados de la empresa a la que han sido incorporados. La Ley de contratos de empleo, modificada de común acuerdo por los sindicatos, los empresarios y la administración, incluye medidas de mayor protección sanitaria y de seguridad, con el objetivo de ayudar a los empleados quedarse el tiempo más largo posible como población activa.

    No sólo Finlandia protege a sus trabajadores, sino también a sus desempleados. La pérdida media de poder adquisitivo ha sido del 0,6% en 2011, por lo que las prestaciones básicas por desempleo pasarán de 25,74 euros a 31,36 euros al día, lo que representa un aumento de casi 120 euros al mes. La ayuda a la renta y el subsidio de vivienda también aumentarán, una persona soltera recibirá 461,05 euros al mes como ayuda básica a la renta.

    El secreto: el acuerdo

    En octubre de 2011, los interlocutores sociales también crearon un nuevo acuerdo tripartito, en el que el Gobierno sirvió como consejero. En fin de aceptar el aumento de las cotizaciones para pensiones, los sindicatos obtuvieron la reducción del impuesto sobre la renta del 0,2%.

    Todas las partes se pusieron de acuerdo para elevar los salarios en una media del 0,6% en 2012, luchar contra la inflación y reducir las tasas profesionales para aumentar el poder adquisitivo de los finlandeses.

    Ese mismo poder adquisitivo que preocupó a los medios y la población el año pasado, que sufrieron una inflación media del 3,42% en 2011. Mejorar las condiciones de vida de los parados, los ingresos de los trabajadores y las ayudas para la vivienda son las tres principales soluciones que permitirán ayudar a todos, hasta a los más vulnerables.

La revolución de los nadie

La comunidad apátrida de Kuwait, un 10% de la población, reivindica su derecho a la nacionalidad en la protesta más invisible de la primavera árabe

Considerados residentes ilegales por el régimen, no tienen derecho a certificados de nacimiento o defunción, a trabajos ni a educación y sanidad públicas

Manifestación de bidun en Sulaibiya, 40 kilómetros al norte de Kuwait City, el 18 de febrero de 2011. (AP / Nasser Wagi)

Manifestación de bidun en Sulaibiya, 40 kilómetros al norte de Kuwait City, el 18 de febrero de 2011. (AP / Nasser Wagi)

Cuando era una niña, a Mona Kareem una pregunta le dejó desconcertada. “¿De dónde eres?”, le interrogó una anciana. Ella pensó primero y luego contestó. “Soy de Bidun”. La señora se echó a reir. “No existe semejante sitio. No hay un país que se llame Bidun”. Y Mona quedó marcada por aquellas palabras, aturdida tras descubrir que el adjetivo con el que se describe a su comunidad –los Bidun, unas 120.000 personas- no tenía, en realidad, raíces a las que aferrarse. Como si no existiera.

Hay una revolución en Oriente Próximo que no quiere la caída de su régimen. Ni siquiera clama contra la corrupción o contra las violaciones de los Derechos Humanos: sólo quieren dejar de ser apátridas. En Kuwait, los manifestantes exhiben retratos del monarca, Sheikh Sabah al Ahmad al Jaber al Sabah, y cuando corean su nombre se refieren a él como padre. Pero sus protestas son invisibles a los medios de comunicación, tan imperceptibles como sus protagonistas.

De hecho, los manifestantes técnicamente no existen. Legalmente no nacen, ni mueren, no contraen matrimonio ni se divorcian porque nadie les expide documentos que así lo demuestre. No pueden acceder a un carné de conducir, a un documento de identidad o un pasaporte. Pese a haber nacido en Kuwait son tachados de ilegales, no tienen el mismo derecho que sus conciudadanos a tener educación, garantías sociales, sanidad, acceso a un puesto de trabajo o propiedades. Por eso no extraña que la revolución de los bidun –sin, en árabe, por bidun jinsiya, sin nacionalidad- pase desapercibida, a pesar de que son más de 100.000 los afectados y a las crecientes denuncias de las ONG que exigen que se regularice su situación.

Represión de una de las manifestaciones de bidun kuwaitíes. (@ARB_News)

Represión de una de las manifestaciones de bidun kuwaitíes. (@ARB_News)

La escritora y periodista de 23 años Mona Kareem, su portavoz más visible gracias a las redes sociales y a su empeño personal, dedica su vida a darles visibilidad: su última iniciativa ha sido Bedoon Rights, una web escrita por bidun kuwaitíes sobre el terreno donde denunciar las violaciones de los Derechos Humanos a los que son sometidos y documentar los casos con fotografías, vídeos y testimonios: una forma de compensar la ausencia de interés de los medios de comunicación.

Otro de los más activos abogados de la causa de los bidun es un activo twittero al que llamaremos Ahmed -prefiere no emplear su verdadero nombre por miedo a represalias- y que constituye en sí un ejemplo del problema. “Mi abuelo tenía un certificado de nacimiento fechado en 1936 donde se decía que era kuwaití y había nacido en Kuwait. Mi padre es policía y en su certificado, emitido en 1952, se anunciaba que su nacionidad es kuwaití y que su lugar de nacimiento es Kuwait. En el mío, de 1976, en el apartado de nacionalidad figura no kuwaití. A mi hijo no le quieren expedir un certificado de nacimiento. Es como si no existiera”.

Para explicar el origen del problema, Ahmed retrocede a décadas atras. “Hay que recordar que la mayor parte de los países del Consejo de Cooperación del Golfo son nuevos. Kuwait era un completo desierto por el que algunas tribus pasaban en sus viajes de Irak a la península arábiga. Gradualmente, tribus procedentes de Irán, Irak y la Península Arábiga se establecieron formando lo que hoy llamamos Kuwait”. Con la declaración de independencia, en 1961, las nuevas autoridades decidieron conceder la nacionalidad a aquellos que vivían en el interior del muro que rodeaba el antiguo Kuwait desde 1920. “La mayoría de las tribus, que vivían en el exterior del muro, no adquirieron la nacionalidad, pero la Constitución y las leyes locales les consideraban kuwaitíes y les incluyeron en los cargos públicos”, prosigue Ahmed.

Según el experto en cuestiones relativas a la nacionalidad Sebastian Kohn, autor del blog Justice Initiative, fueron privados de la nacionalidad kuwaití aquellos que “no pudieron demostrar vínculos con Kuwait previos a 1920 [esa es la definición de originario kuwaití según la ley], ya fuera porque eran beduínos o porque no tenían ningún tipo de documentación, así como aquellos que no apreciaban la importancia de tener una nacionalidad y no se registraron como ciudadanos a principios de los 60. Por ejemplo, no lo hicieron muchos de quienes trabajaban en los campos de petróleo porque no tenían tiempo de ir a sus casas a registrarse, o muchos nómadas que no tenían concepto de nacionalidad”.

Ellos no son los únicos miembros del colectivo: el mismo problema tienen los extranjeros que se asentaron con sus familias en Kuwait pero que nunca formalizaron su situación –la mayor parte del Ejército estaba, en los años 60, formado por bidun- e hijos de mujeres kuwaitíes y padre extranjero o bidun, ya que según la ley kuwaití las mujeres no tienen derecho a dar en herencia su nacionalidad.

Al principio, recuerdan los activistas, el estatuto de bidun no revestía apenas diferencias. En los años 60 y 70, los bidun tenían acceso a la educación y a la sanidad gratuíta como cualquier otro ciudadano de Kuwait, pero las leyes aprobadas desde entonces fueron complicando la normalización burocrática del estatuto de los sin. En los años 80, con la guerra Irán-Irak, su situación cambió drásticamente. “En la región se instaló un clima de desconfianza, y en ese contexto, se les comenzó a aplicar el Acta de Residencia de Extranjeros en 1986, por el cual fueron reclasificados como residentes ilegales. Según Human Rights Watch, fue una estrategia deliberada para echarles del país. Como resultado, comenzaron a ser despedidos de sus trabajos y a tener problemas para accceder a carnés de conducir o pasaportes”.

Un niño, en una protesta por los derechos de los bidun. (@faisalalmana)

Un niño, en una protesta por los derechos de los bidun. (@faisalalmana)

Fue en 1986 cuando el régimen de Kuwait instaló el primer comité gubernamental para tratar el problema de los bidun. Otro sería formado en 1994, bajo el nombre del Comité Ejecutivo para los Asuntos de los Residentes ilegales, que según explica Ahmed “practicó todo tipo de presiones contra los bidun como [quitarles el derecho a] la educación, el matrimonio, los certificados de nacimiento, el trabajo, el carné de conducit, el pasaporte, etc, como formas de presión para que abandonen Kuwait”. La comunidad invisible también fue progresivamente adoptada como una suerte enemigo oficial interno, alguien a quien culpar de todos los males: en 1985 fue acusada del intento de asesinato del emir, y con la invasión de Irak, en 1991, los bidun fueron tachados de colaboracionistas con el régimen de Sadam Husein.

Una situación explosiva que encontró su vía de escape gracias a la primavera árabe que comenzó en diciembre de 2010. El 18 de febrero, animados por sus vecinos regionales, los bidun perdieron el miedo y por primera vez acudieron a una manifestación. Al principio eran unos pocos centenares que exigían documentos civiles, más adelante, en las protestas de marzo y diciembre de 2011 fueron miles de bidun quienes exigieron plena nacionalidad: fueron reprimidos con gases lacrimógenos y cañones de agua.
“No tenemos una cultura de activismo y protestas”, explica Mona Kareem en un intercambio de correos electrónicos. “La primera expresión del activismo bidun comenzó en 2008 con la creación del Comité Bidun de Kuwait. El 2011 quedó marcado por grandes manifestaciones. Las escasas protestas previas fueron duramente reprimidas. Tenemos una historia de opresión gubernamental contra nosotros, contra cualquiera que se atreva a hablar, y las asociaciones civiles y los medios nunca informan de esas violaciones de nuestros derechos. Y mientras no se denuncien, no terminará la represión”, aduce la joven activista.

“Es importante recalcar que hemos tenido manifestantes de entre 5 y 10.000 personas: eso es el 5% de la comunidad bidun”, recalca Mona. En enero de este año, las manifestaciones contaron con 13.000 participantes, muy por encima de las expectativas. Eso, a pesar de que “cualquier manifestante o actvista bidun siente que está poniendo en riesgo el futuro de su familia”, como recalca la joven escritora.

Los detenidos en las protestas sobrepasan los 300; sólo en la marcha de enero hubo 108 arrestos según el diario kuwaití Al Rai. “En marzo de 2011 tuvimos 101 arrestados, muchos de ellos torturados, heridos y 36 fueron inculpados con cargos referentes seguridad nacional por los cuales, si llegan a ser condenados, podrán pasar hasta 25 años en prisión por participar en una protesta”, explica Ahmed. “Tres de los inculpados son médicos que han estudiado fuera. Sin embargo, no pueden ejercer en Kuwait porque la ley se lo impide”.
Es fácil que surja la pregunta de qué sucede con los detenidos, dado que oficiamente no son kuwaitíes. “El gobierno amenaza con deportarlos pero legalmente no puede. Son apátridas de Kuwait. Si pudieran deportar a un apátrida, lo habría hecho hace tiempo”, afirma Kareem. “Hay bidun que han pasado cinco años en centros de deportación porque ningún país les acepta, dado que no tienen ninguna nacionalidad”.

Motivos sobran para la revolución de los sin identidad, sin papeles, sin derechos básicos, que son al fin y al cabo parte de varias generaciones que han ayudado a construir Kuwait en tiempos mejores y peores. En el pequeño reino de Kuwait, donde 1.3 millones de habitantes se reparten los beneficios del 8% del petróleo mundial y donde la renta media supera los 62.000 euros anuales (se trata del quinto país más rico del mundo) un 10% de su población carece de medios básicos de subsistencia. En el llamado jubileo dorado, la conmemoración del 50 aniversario de la Independencia de Kuwait y del 20 aniversario de la liberación tras la ocupación iraquí, el emir Al Sabah entregó a cada ciudadano más de 3.000 euros a modo de celebración. No hubo nada para los bidun.
“Es un problema de egoísmo, clasismo y burocracia”, estima Kareem, en referencia al desprecio social que rodea a los bidun. Para Ahmad, “Kuwait es una familia muy rica que no quiere repartir el pastel. Algunos creen que las verdaderas razones para que no se nos naturalice son étnicas y religiosas, étnicas porque la mayoría de los bidun pertenecen a tribus del norte de Kuwait y religiosas porque el 60% son chiíes”. En cualquier caso, para Sebastian Kohn la única forma de erradicar el problema es la presión internacional. “A Kuwait le importa su reputación internacional, así que son importantes declaraciones claras por parte de la UE, EEUU o la ONU. Actualmente, nadie dice nada”.


Fuente Periodismo HUmano.

La ONU eleva a más de 7.500 los muertos por la represión en Siria .

La ONU eleva a más de 7.500 los muertos por la represión en Siria

Naciones Unidas pide al régimen de Al Asad que permita la entrada al país de ayuda humanitaria. Túnez ofrece dar asilo político al presidente sirio

SERGIO LEÓN / AGENCIAS Madrid 28/02/2012

La ONU ha vuelto a elevar su balance de muertos por la represión en Siria. Naciones Unidas ha reconocido que no puede dar una cifra exacta, pero según “informes creíbles” el número de fallecidos está ”muy por encima de 7.500″.

El organismo, hasta el día de hoy, había barajado un número considerablemente inferior al dado por algunos activistas, que desde hace tiempo ya hablaban de más de 7.000 muertos desde marzo del año pasado, fecha del arranque de las revueltas contra el régimen de Bashar al Asad. Sin embargo,  el continuo “uso desproporcionado de la fuerza y la agresión militar contra la población civil”, según ha denunciado el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, ha hecho que la situación en el país se deteriore aún más si cabe.

Según el último balance de la ONU, más de 100 civiles mueren en Siria cada día. Hoy mismo, el grupo opositor de los Comités de Coordinación Local ha denunciado que al menos 92 personas han perdido la vida y varios centenares han resultado heridos en una nueva jornada de violencia. Más de la mitad de las muertes se habrían producido en Homs, bastión opositor y ciudad en la que los últimos días las tropas del régimen están cometiendo un verdadero asedio.

Según la ONU, más de 100 civiles mueren cada día en Siria

Pascoe ha reconocido que la hasta ahora “oposición pacífica”ha recurrido a la resistencia armada ante “el bombardeo indiscriminado de los tanques y los cohetes”, aunque también ha querido dejar claro que su poder de ataque “es mínimo comparado con el armamento pesado que usa el Ejército sirio”.

El responsable de Naciones Unidas ha acusado al Gobierno de Al Asad de no proteger a su pueblo y también ha apelado a la responsabilidad de la comunidad internacional que, a su juicio, ha fracasado a la hora de detener las matanzas en alusión a los dos vetos de Rusia y China en el Consejo de Seguridad a una resolución de condena contra el régimen sirio. “Las acciones y la falta de acción hasta la fecha han alentado al régimen a seguir con la destrucción gratuita de sus propios civiles”, ha declarado Pascoe.

Ayuda humanitaria urgente

Según el subsecretario de la ONU, el organismo está centrado ahora mismo en la ayuda humanitaria que precisan de forma urgente las zonas más castigadas por la violencia, las ciudades de Homs y Hama. Por la mañana, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, había hecho un llamamiento a Al Asad para que permitiera la entrada al país de los actores humanitarios para poder asistir a la población civil.

“No podemos seguir viendo cómo la situación humanitaria y política se deteriora”

De momento, según la ONU, la responsable de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Valerie Amos, se encuentra en la región a la espera del visto bueno de las autoridades sirias mientras que algunos miembros del Consejo de Seguridad han anunciado su intención de presentar un nuevo proyecto de resolución que, además de pedir el cese de la violencia, incluya un alto el fuego de carácter humanitario.

“No podemos seguir viendo cómo la situación humanitaria y política se deteriora en Siria. El precio que paga la población es trágico”, ha declarado el embajador alemán ante la ONU, Peter Wittig.

Túnez ofrece asilo a Al Asad si “contribuye a detener el baño de sangre”

Por su parte, Túnez ha ofrecido dar asilo político Al Asad si con ello se ayuda a poner fin a la ola de represión. “Túnez está dispuesto en principio a dar asilo político a Bashar al Asad y su familia si esta propuesta contribuye a detener el baño de sangre”, ha señalado Adnen Monssar, asesor del presidente tunecino Moncef Marzouki, en declaraciones a Reuters.

Marzouki sugirió durante la reunión de ‘Amigos de Siria’ celebrada el viernes pasado en Túnez que Rusia fuera quien diera refugio a Al Assad. Túnez, cuya revueltas populares desencadenaron los levantamientos de la llamada ‘Primavera árabe’ que ya han visto la caída de regímenes en Egipto, Libia y Yemen, es contrario a una intervención militar en Siria. Sin embargo, ha expulsado al embajador sirio en protesta por las “masacres contra el pueblo sirio”.

El reportero de ‘El Mundo’ se encuentra a salvo en Líbano. El Ejército de Bashar al Asad lanza su ofensiva contra la ciudad de Homs .

El reportero de ‘El Mundo’ se encuentra a salvo en Líbano. El Ejército de Bashar al Asad lanza su ofensiva contra la ciudad de Homs

PÚBLICO.ES / EFE Beirut / Madrid 29/02/2012 19:35 Actualizado: 29/02/2012 20:52

Fotografía de archivo de 2005 del periodista del diario 'El Mundo' Javier Espinosa. -

Fotografía de archivo de 2005 del periodista del diario ‘El Mundo’ Javier Espinosa. -EFE

El periodista español del diario El Mundo Javier Espinosa se encuentra ya a salvo en Líbano después de haber logrado salir de la ciudad siria de Homs, según ha confirmado su mujer, la también periodista Mónica G. Prieto, en un mensaje en la red social Twitter.

Horas antes, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, había asegurado a los medios de comunicación que Espinosa se encontraba “bien”, si bien no especificaron por prudencia cuál es su paradero. Al igual, el entorno del periodista ha hecho igualmente un “llamamiento urgente” para que no se publiquen detalles sobre los movimientos de la operación de rescate, puesto que la situación es “extremadamente peligrosa” y “circula mucha información incorrecta”.

La mujer de Espinosa ha anunciado a través de Twitter que continúan las operaciones de rescate de los dos periodistas franceses William Daniel y Edith Bouvier que continúan en el barrio de Baba Amro en Homs. Asimismo ha alertado de hay más de 20.000 civiles que se encuentran a merced de los bombardeos. Las operaciones de rescate podrían haber causado 23 muertos.

La ofensiva del régimen contra Homs es “bárbara y brutal”

Por la mañana, las fuerzas del régimen de Bashar al Asad había lanzado una gran asalto contra Homs, el principal bastión opositor. Según ha relatado Maher al Nuaim, un portavoz del Ejército Libre Sirio (ELS), la ofensiva es “bárbara y brutal” y que las tropas están usando “por primera vez misiles de largo alcance”.

“El ELS está repeliendo el ataque, aunque los enfrentamientos son desiguales por la diferencia en el armamento”, señaló Al Nuaimi, que agregó que sus combatientes y el pueblo sirio “proseguirán su lucha y nunca negociarán con el régimen”. El miembro del ejército rebelde aseguró que otras zonas también son objeto de bombardeos y de ataques terrestres, como la localidad de Halfaya, en la provincia central de Hama, y varias poblaciones en los alrededores de Alepo (norte) e Idleb (noreste).

Los grupos opositores informaron de que en Homs las fuerzas leales al régimen están apoyadas por un gran número de tanques y vehículos blindados, y asedian la ciudad desde varios puntos. Mientras las tropas lanzan una ofensiva terrestre, los bombardeos continúan contra distintos barrios de las ciudad como Al Hamidiya, Inshaat, Bab Saba, Karam al Zeitun y Deir Baalba.

“El ELS está repeliendo el ataque, aunque los enfrentamientos son desiguales”

Al menos once personas, cinco de ellas de una misma familia, han muerto en los últimos enfrentamientos, según ha informado la red opositora Comités de Coordinación Local.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la Media Luna Roja mantienen contactos desde la semana pasada con el régimen sirio y la oposición para alcanzar un alto el fuego y evacuar a los heridos de Homs. Por el momento solo han podido ayudar a una treintena de personas y los miembros de estas organizaciones desplegados en Homs se retiraron ayer de la ciudad por la falta de seguridad.

” En Siria no hay una guerra…” Es una masacre indiscriminada !

Los periodistas europeos que han conseguido salir de Homs relatan sus vivencias. La Cruz Roja sigue negociando para poder hacer llegar la ayuda humanitaria

PÚBLICO.ES / AGENCIAS 03/03/2012 12:22 Actualizado: 03/03/2012 13:26

Manifestación anti gubernamental en la provincia de Deraa. -

Manifestación anti gubernamental en la provincia de Deraa. -AP

El secretario general de la ONU, Ban Ki- moon, dice haber recibido”informes espeluznantes” de Siria, según los cuales, las tropas del régimen de Bashar al Asad estarían encarcelando, torturando y ejecutando de forma indiscriminada a la población de la asediada y destrozada ciudad de Homs.

Algunos de esos informes podrían ser las narraciones que han hecho los periodistas europeos que lograron huir del barrio de Baba Amro, la zona del país más castigada por la violencia. Uno de ellos, el fotógrafo británico Paul Conroy, no duda en calificar la situación de ”masacre indiscriminada”.

“Una vez que las cámaras se han ido, como ocurre ahora, Dios sabrá lo que está ocurriendo. Ya es demasiado tarde para cualquier tipo de diálogo, es más, el tiempo para hablar ya se ha acabado, ahora la masacre y los asesinatos se están produciendo a toda velocidad. No sé cómo podemos estar así, viendo esto. No es una guerra, es una masacre. Una masacre indiscriminada de hombres, mujeres y niños”, ha relatado.

“No sé cómo podemos estar así, viendo esto. No es una guerra, es una masacre”

No es el único. Los dos periodistas franceses que fueron repatriados ayer, Edith Bouvier y William Daniels, han destacado que los rebeldes que les ayudaron a escapar son “héroes que están siendo masacrados, el mundo entero lo sabe y no pasa nada”. Ambos han denunciado la negativa de las autoridades sirias a que una ambulancia de la Cruz Roja Internacional pudiera acercarse a ellos para transportarlos a un hospital tras ser heridos.

Williams y Bouvier han relatado cómo los activistas de Baba Amro les intentaron sacar del barrio junto al también rescatado periodista español de El Mundo Javier Espinosa por unos túneles por los que evacuaban a otros heridos pero la operación se vio abortada aparentemente por un ataque del ejército sirio. Finalmente fueron sacados de la ciudad en coche por un itinerario del que no quisieron dar detalles para no poner en peligro a quienes les ayudaron.

La Cruz Roja sigue negociando

Conroy también se acuerda de los activistas y de los residentes de Homs, a los que ha enviado un mensaje de apoyo a los residentes después de pedir a la comunidad internacional que “olvide la geopolítica, que olvide las reuniones y todo lo demás, y que haga algo”. ”Por favor, envíen ayuda, la necesita, esto va más allá de las reuniones, necesitan que ocurra algo”, ha suplicado.

Un convoy con alimentos y medicinas espera a poder entrar en Baba Amro

Mientras, la ayuda humanitaria no llega. La Cruz Roja ha avisado de que las autoridades sirias todavía no les han dejado entrar en Baba Amro. Hicham Hassan, un portavoz de la organización, ha destacado desde Ginebra la importancia de hacer llegar la ayuda hoy mismo mientras negocian con el régimen para poder mover el convoy con ambulancias y siete camiones llenos de comida y otros suministros que se encuentra a la espera en Homs.

Save the Children también ha insistido en la necesidad vital de que se permita a las organizaciones humanitarias el acceso sin restricciones al país. La entidad ha advertido de la difícil situación que padecen los niños en Siria, donde muchos han quedado atrapados en sus hogares durante semanas. “Necesitamos que la gente en todo el mundo se una para pedir un inmediato cese de la violencia para que podamos ayudar urgentemente a los niños”, dijo hoy al director de la entidad, Justin Forsyth.

Atentado suicida

Por otro lado, al menos dos personas han muerto y otras 20 han resultado heridas por laexplosión de un coche bomba detonado por un supuesto terrorista suicida en el centro de la ciudad de Deraa,  ciudad donde comenzaron las protestas contra el régimen hace casi un año, según ha informado la agencia oficial siria Sana.

Este ataque se suma a otros atentados terroristas que han sacudido Siria en los últimos meses, principalmente en Damasco y Alepo. Unas 30 personas perdieron la vida y 235 sufrieron heridas el pasado 10 de febrero en un doble atentado contra dos sedes de la Agencia de Inteligencia de la Policía Militar y de las fuerzas antidisturbios en Alepo, la segunda ciudad de Siria y la más importante del norte.

Todavía existe confusión acerca de la autoría de estos ataques suicida, que el Gobierno sirio atribuye a “grupos terroristas que cuentan con el apoyo de países árabes y occidentales”. Esta semana, un grupo radical islámico hasta la fecha desconocido autodenominado “Yebha al Nasra” (Frente de la Victoria) asumió a través de un mensaje en internet la autoría de los atentadoscometidos a principio de año en Alepo y Damasco.

Senadores de EEUU presentan una resolución que respalda un ataque a Irán

Un grupo de 32 senadores norteamericanos ha presentado hoy una resolución en la que dan luz verde al presidente Barack Obama para usar la fuerza contra Irán en el caso de que lo considere necesario.

El senador Lieberman presenta la resolución en Washington.

El senador Lieberman presenta la resolución en Washington.

La resolución incluye a legisladores de los dos partidos políticos. Los legisladores apremian a Obama para que reafirme que es “inadmisible” que Irán se dote de capacidad nuclear y que rechace cualquier medida que se base en políticas de contención “como opción de respuesta a la amenaza iraní”.

El presidente norteamericano recibirá la semana que viene al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y comparecerá el próximo domingo ante el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí (AIPAC), el lobby proisraelí más importante de Estados Unidos. Obama podría aprovechar su intervención para detallar con más precisión la política actual de la Casa Blanca ante la amenaza de Irán.

La resolución reconoce como interés “vital” para EE UU “impedir que el Gobierno de la República Islámica de Irán fabrique la bomba atómica”. Asimismo, advierte de que “se acaba el tiempo para impedir que avance en sus capacidades nucleares” y exige el aumento de la presión económica y diplomática sobre el Gobierno de Teherán hasta obtener garantías de que suspende completamente el proceso de enriquecimiento de uranio, uno de los pasos necesarios para la creación de armas nucleares.

El grupo de legisladores, liderado por el republicano Lindsey Graham y el independiente Joe Lieberman, miembros del Comité de Seguridad Nacional del Senado, quieren lograr la cooperación de Irán con el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Además, exigen que el régimen de los ayatolás implemente el Tratado de No-Proliferación nuclear, verifique el final de todos los programas de misiles balísticos del país y garantice que su proyecto nuclear es “totalmente pacífico”.

Obama comparecerá ante los miembros de AIPAC solo un día antes de recibir a Netanyahu y en medio de la creciente preocupación internacional por un posible ataque israelí a Irán. “El presidente celebra la oportunidad de enfatizar los lazos especiales que unen a Estados Unidos e Israel”, ha afirmado hoy el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Carney añadió este martes que la política de Obama sigue siendo la misma: todas las opciones están sobre la mesa. “Creemos que existe el momento y el espacio para avanzar en una solución diplomática gracias a la presión a la que estamos sometiendo a Teherán a través de sanciones y otras medidas junto con nuestros aliados internacionales”, comentó el portavoz.

La Casa Blanca asegura que “Irán ha fallado una y otra vez incumpliendo sus obligaciones” y que su comportamiento inspira dudas sobre sus verdaderas intenciones, algo que “dificulta que este proceso siga adelante”.

Según reveló ayer The Wall Street Journal, Obama podría decidir este fin de semana una política más dura ante la amenaza de Irán. El diario afirma además que grupos de presión y funcionarios israelíes quieren que la Casa Blanca especifique los gestos que no está dispuesto a tolerar a Teherán, aunque Obama podría limitarse a compartir esta información en privado con Netanyahu durante su próxima reunión.

Con 13 millones de desocupados, en EE.UU. crecen los campamentos de la miseria

Actualmente, hay 13 millones de desocupados, tres millones más que los que había cuando Barack Obama asumió la presidencia en el 2008. Algunas estimaciones calculan que cerca de 5 000 personas se han visto obligadas a vivir en carpas en campamentos de los sin-techo, esparcidos en 55 ciudades estadounidenses. El más grande es el Pinella Hope, en la Florida, en la zona más conocida como sede de Disney World.

Una organización católica ofrece algunos servicios a sus habitantes, tales como máquinas lavarropas, computadoras, teléfonos, etc. Muchos campamentos se organizan y mantienen reuniones para distribuirse las tareas comunitarias. Para algunos, con pocas perspectivas de encontrar trabajo, las carpas son viviendas semipermanentes. Muchas de esas personas hasta hace poco tiempo atrás tenían vidas confortables, típicas de la clase media. Ahora duermen sobre almohadas tan mojadas como sus frazadas, en un invierno en el que las temperaturas descienden muchos grados bajo cero. “Todas las noches, a la hora de dormir, entregamos literalmente nuestras cabezas a la humedad”, dijo a la BBC, Alana Gehringer, habitante de un campamento del estado de Michigan.

Este agrupamiento de 20 carpas se formó en un bosque al borde de la ruta, en las afueras del pueblo Ann Arbor. No tienen baños, solo disponen de electricidad en la carpa comunitaria en la que los habitantes se reúnen alrededor de una estufa de leña para espantar al frío. Y a pesar de eso, cada vez hay más personas que viven así. La policía, los hospitales y los albergues públicos les preguntan con frecuencia si pueden mandarles más gente a vivir allí. “Antenoche por ejemplo, recibimos un llamado diciéndonos que había seis personas que no tenían lugar en el albergue. Recibimos alrededor de 9 a 10 llamados de este tipo por noche”, dice Brian Durance, uno de los organizadores del campamento.

La realidad de los refugiados de la Florida y Michigan es similar en varios lugares. El lunes, Obama difundió el plan de aumentarles los impuestos a los ricos: “Queremos que todo tengan oportunidades justas”. El presidente estadounidense mencionó a los que “luchan por entrar en la clase media”. En Pinella Hope, en Arbor y en otras decenas de lugares del país, además de los que quieren entrar en la clase media están los que fueron expulsados de ella por la crisis y quieren volver.

Fuente: tercera información.es

CORAZONES EN PARO: EL DESEMPLEO EN EUROPA, UNA CUESTIÓN DE VIDA O MUERTE

Publicado: 29 feb 2012 | 07:19 MSK

Algunas consecuencias de la crisis que sigue azotando al mundo resultan ser más graves que las medidas de austeridad, los números rojos en las cuentas y los desahucios. De hecho, según un estudio el desempleo se traducirá en Europa un exceso de mortalidad, sobre todo, en España.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) precisa en un informe que debido a la tendencia negativa que aguarda al empleo en España, la mortalidad aumentará entre 1.500 y 4.000 personas al año y se producirá una disminución de la esperanza de vida.

En Europa, donde ya hay más de 19 millones de parados, se calcula que un aumento del 3% de la tasa de paro conllevaría más de 10.000 muertes.

El informe destaca que el desempleo conlleva “un riesgo muy importante” para la salud, tanto física como mental, ya que incrementa la mortalidad de todo tipo: la mortalidad infantil y perinatal, así como los suicidios.

El paro, según la FADSP, es también responsable de un aumento del tabaquismo y del consumo de alcohol y de drogas , además de provocar patologías como migrañas o la enfermedad de Crohn.

Grecia hundida, más suicida

La tasa de suicidios en Grecia, uno de los miembros de la zona euro más afectados por la crisis y atenazada por las medidas de austeridad de las que dependen las ayudas de la troika, ha aumentado en tres veces y ha pasado, en solo tres años, de ser la más baja a la más alta de Europa.

“Nunca se debe a un solo motivo, pero las personas que nos telefonean para avisarnos de que podrían quitarse la vida casi siempre citan como causa las deudas, la falta de trabajo y el miedo al despido”, declaró Eleni Beikari, una psiquiatra griega de la organización no gubernamental Klimaka, que mantiene una línea telefónica para atender a posibles suicidas.

La organización recibía una media de diez llamadas diarias antes de la crisis y en la actualidad puede llegar a recibir hasta cien llamadas en sólo 24 horas. “La mayoría son mujeres de entre 30 y 50 años y hombres de entre 40 y 45 desesperados por sus problemas económicos”, precisó Beikari.

Uno de los casos más recientes fue el del empresario Apóstolos Polyzonis, que después de permanecer un año en paro se prendió fuego delante de una oficina bancaria, después de que la entidad se negara a renegociar su deuda. Polyzonis -que solo sufrió quemaduras superficiales- explicó que se sentía deprimido al no poder seguir pagando los estudios universitarios de su hija.

Remedios contra la ‘peste roja’ de la crisis

El estudio de la FADSP considera que la mejor solución para los problemas de salud de los desempleados son las políticas activas de empleo.

El diputado de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados de España, Gaspar Llamazares, subraya la necesidad urgente de cesar los recortes en protección social y de apostar por la consolidación de los servicios públicos, la defensa del empleo y de los salarios mínimos.

“No hay otro factor más que la crisis para explicar el incremento de los casos de suicidio, no son empresarios ni banqueros quienes se suicidan, sino trabajadores desesperados por la falta de cobertura social”, lamentó.

Lejos de adoptar medidas tan drásticas frente a la crisis, los estudiantes españoles han convocado para este miércoles una jornada “histórica” con la convocatoria de manifestaciones en 25 ciudades de todo el país para rechazar los recortes en la educación pública.

Por su parte, Grecia prepara para una nueva ola de protestas después de que el Parlamento heleno aprobara los recortes exigidos por la troika, incluidos la rebaja de las pensiones y la reducción del salario mínimo.

Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/sociedad/issue_36828.html